“Compartimos la preocupación”. El secretario de Servicios Públicos, Natalio Mema, se solidarizó con los usuarios mendocinos del transporte público de pasajeros que reclaman por el faltante de tarjetas SUBE. Y lanzó una particular recomendación: compartir los plásticos.
“Hemos realizado gestiones de todo tipo, pero lamentablemente está fuera de nuestro alcance. Esto lo maneja Nación Servicios, que opera desde el Banco Nación. No tenemos otra cosa más que poder acompañar a los usuarios con las pocas tarjetas que van quedando“, aseguró el funcionario provincial este jueves, en declaraciones radiales.
“Les pedimos a los usuarios que las cuiden, porque no hay (tarjetas) ni nos dicen cuándo va a haber. Nos van liberando de a poco y por lo que estamos viendo, esto no se va a solucionar en lo inmediato. Es una complicación que lamentablemente no podemos solucionar desde el Gobierno provincial”, reiteró Mema.
“Lo último que queremos es que dejen de viajar, si se puede compartir la tarjeta mejor”, insistió el funcionario. Y agregó: “Hay que buscar alternativas, por eso pedimos que se cuiden las tarjetas. Hemos tenido meses donde se han vendido más de 60 mil tarjetas”.

Los usuarios también reportaron que en algunos puntos de venta han aumentado el valor de la tarjeta y comercializan su stock disponible a precios que superan ampliamente su valor oficial de $90.
En tal sentido, Mema reconoció ese inconveniente. “También tenemos el problema de los precios: con la escasez se aprovechan y están cobrando cualquier barbaridad. Lo hemos denunciado a la Nación”, explicó.
Nación Servicios es el responsable del desarrollo, implementación, gestión, procesamiento y administración del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) y sus desarrollos tecnológicos asociados.
Según indicó el portal Infobae, desde esa empresa del Grupo Banco Nación que se encarga de la emisión de los plásticos aseguraron que hay varios motivos que generaron el faltante.
Por un lado, se debe a la escasez de chips a nivel mundial, cuya función es leer la información de la tarjeta. Sumado a que en Argentina hay una sola empresa productora e importadora que actualmente no puede cubrir toda la demanda.
Por otro lado, hay un millón de tarjetas impresas y distribuidas que no están activadas. Luego de producirlas, los plásticos se entregan a las redes de carga, quienes se encargan de la distribución.
