Las mujeres que trabajan, tienen hijos y quehaceres en sus hogares, suelen tener poco tiempo para poder ir a un gimnasio. Sin embargo, varias mendocinas han encontrado una alternativa para dedicarse un tiempo sin dejar de cumplir con sus obligaciones diarias: armar grupos de amigas y contratar una profesora.

Esta es una tendencia que ya tiene algún tiempo, pero que ha comenzado a hacerse más notoria este año. Así, pueden verse a las féminas realizar actividades en diferentes espacios verdes y algunas hasta aprovechan los patios de sus propias casas para ponerse en forma.

Hace 15 días un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en Argentina, Chile y Uruguay indicaba que sólo 65% de la población adulta del Cono Sur cumple con el mínimo de 150 minutos semanales de actividad física moderada. Según este mismo trabajo, los hombres son más activos: el 72% alcanzan los niveles mínimos requeridos de ejercicios, versus el 59% de las mujeres. 

 

“Ellas no sólo hacen menos actividad, sino que, además, las que practican tienen menor intensidad”, explicó a la Agencia CyTA-Leloir Rosana Poggio, cardióloga y epidemióloga cardiovascular del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS), autora principal del trabajo.

En este sentido, Rosangela Pitta, una deportista mendocina y creadora del grupo Locas Lindas, aseguró que muchas mujeres al no estar acostumbradas a la actividad física hay que transmitirle el estilo de vida y así dejan de poner excusas para realizarlos: “Muchas sienten culpas por darse un tiempo para ellas, pero las parejas de casi todas quedan sorprendidas porque al realizar actividades deportivas están más contentas y tienen otro humor”.

Pitta compitió en diferentes carreras y maratones durante dos décadas hasta que se cansó, pero nunca dejó de hacer deporte. Sus amigas le pedían que armara un grupo para salir a correr ya que no les entusiasmaba la idea de ir a un gimnasio. “Hace un año y medio me contacté con la profesora Anabel Mora y así le dimos forma al grupo. Le pusimos Locas Lindas y la idea es hacer deportes divirtiéndose y aprovenchando el aire libre”, dijo.

El grupo llegó a tener más de 35 mujeres, pero con los días de frío intenso y lluvias fue teniendo algunas bajas. Pitta explicó que tienen dos turnos: uno por la mañana, cerca de las 8.30, después de que las mujeres dejan a sus hijos en la escuela. Y otro por la tarde para las que trabajan de corrido. La mayoría de las integrantes tienen familias y rondan entre los 23 a 56 años. Se juntan tres veces por semana y tienen actividades de acuerdo al estado físico de cada una.

“Más allá de lo estético o físico, siempre le recuerdo a las chicas que hacer actividad física es una cuestión mental. Cuando te sentís bien, te ves mejor”, dijo Rosnagela.

 

Por otro lado, María Pía Pérez es una administrativa que vive en Las Heras, tiene tres hijos y no les gustaba la idea de ir a encerrarse a un gimnasio. “La verdad que trabajando siete horas, atendiendo un hogar y llevando a los chicos de un lado a otro para que hagan sus actividades, no me quedaban ganas ni fuerza para ir a un gimnasio. Un día una amiga me comentó de formar un grupo con un personal trainer y como no teníamos un lugar ofrecí el jardín de casa. Ya llevamos seis meses y me ayuda a despejarme bastante la cabeza”, dijo la mujer, de 37 años.

Daniela Ponce vive en Guaymallén y también conforma una agrupación de amigas que se juntan a realizar deportes: “Me pareció interesante porque es más barato que ir a un gimnasio y podemos disfrutar del aire libre. Nos juntamos los sábado y a veces vamos a escalar cerros o a caminar por la montaña”.

Todas coincidieron que contratar un profesor particular les resulta económico ya que en los lugares físicos que hay para realizar actividades deportivas están cobrando por disciplinas y este año han aumentado mucho los precios.

“Me averigüe en diferentes gimnasios y en uno por hacer una sola disciplina te pedían 450 por meses. En otros podés ir todos los días y hacer todas las actividades pero están entre 600 y mil pesos”, detalló Ponce.

¿Por qué es bueno hacer actividades al aire libre?

Según un estudio reciente, elaborado por investigadores de la Universidad de Essex (Reino Unido) y que difundió la agencia de noticias Efe, “durante los primeros cinco minutos de ejercicio al aire libre, sea cual sea la actividad realizada, es cuando se produce el mayor aumento de autoestima y mejora del ánimo. Porque a los reconocidos beneficios de ejercitar el cuerpo se le añade el impacto positivo de permanecer en espacios verdes, rodeado de naturaleza y aire limpio, disfrutar de los rayos de sol y, en definitiva, de la sensación de libertad que no se tiene dentro de un gimnasio”.

“Andar, correr o ir en bicicleta son actividades gratuitas y al alcance de cualquiera  y todas ellas pueden realizarse en grupo y eso nos ayuda a sociabilizarnos y relacionarnos dándonos un placer extra al realizar esa actividad deportiva en compañía de otros. Se ha comprobado que el nivel de endorfinas (llamadas hormonas de la felicidad) que se genera haciendo deporte al aire libre es mayor que en un espacio cerrado, y si además se hace en grupo con familiares o amigos, el placer aumenta todavía más”, aseguró Estela Rodríguez, de Quirónsalud, a Efe.