En la provincia hay más de cincuenta empresas que proveen internet y que están sufriendo inconvenientes para conseguir los insumos que requieren para establecer nuevas conexiones. Los equipos cliente –antena y router– y aquellos relacionados con fibra óptica son los más difíciles de adquirir en el mercado.
Las trabas a las importaciones y los cuellos de botella en la producción son los principales factores que conllevan a este problema. El problema afecta principalmente a las pymes, en tanto que las grandes multinacionales no sufren estos inconvenientes.
Rodolfo Bianchi, presidente de Cámara de Pequeños Prestadores de Servicios de Internet, señaló que en el país no se fabrican insumos tecnológicos que se utilicen para realizar estas conexiones, por lo que todos los productos son importados.

“Los distribuidores de internet están sufriendo muy fuerte la falta de insumos, principalmente de los equipos cliente, es decir, las antenas y los routers que se utilizan en los hogares. También, en menor medida, aquellos que prestan servicios de fibra óptica, no están pudiendo encontrar concentradores -equipos que convierten la luz en electricidad-. Esto afecta directamente al servicio”, explicó el presidente de la cámara.
Bianchi indicó que las modificaciones al sistema de importaciones en el país complicó aún más la situación.
“El nuevo sistema no renovó las licencias automáticas de importación en los productos tecnológicos, por lo que cada vez que se requiere traer un insumo se debe solicitar su aprobación. A esto se le suma que los importadores no están financiando la compra de algunos productos”, explicó Bianchi.
Juan Pablo Raimondo, actual secretario de la Cámara de Informáticos local, sostuvo que en la entidad hay mucha preocupación por la situación de los proveedores.
“Las solicitudes para la importación de productos se aprueban en menos del 50% de los casos, además los plazos de entrega llegan hasta los 180 días, por lo que se hace muy difícil satisfacer la demanda interna”, explicó Raimondo y agregó que “a esto hay que sumarle las dificultades externas”.
China y otros países de Asia, que son los principales proveedores a nivel mundial, no han recuperado sus niveles de producción tras la pandemia. La crisis de stock se agudizó con la guerra en Ucrania.
Un ejemplo claro lo reflejan los productos de la marca Mikrotik, que fabrica routers y componentes relacionados con una buena relación precio calidad, según detallaron diferentes fuentes locales. La empresa tiene su sede principal en Letonia, país que limita con la Federación Rusa, y por los problemas relacionados con el conflicto bélico iniciado por Rusia hace varios meses que no se consiguen sus productos.
“La falta de estos productos hace que los proveedores de internet tengan que conseguir productos que son más caros. El problema es que estos costos no se pueden sumarle al consumidor sin la autorización de la Enacom. Esta suba de costos que no se puede acompañar en la boleta del usuario hace que las empresas estén cada vez más afectadas“, expresaron desde la Cámara de Pequeños Prestadores de Servicios de Internet.
Un problema que afecta a los pequeños
Los distribuidores locales no sólo tienen que afrontar esta escasez de productos y el aumento de costos, sino también la constante embestida de las grandes compañías de telecomunicaciones.
Para Juan Pablo Butron, empresario propietario de Sirux Internet, aseguró que por la falta de stock es muy difícil que los pequeños distribuidores puedan crecer.
“Por la escasez de insumos, principalmente de routers y antenas, las pequeñas empresas utilizan los equipos de los clientes que se dan de baja para nuevas altas. Estos problemas de falta de insumos afecta casi en su totalidad a los pequeños distribuidores. Las grandes compañías telefónicas pueden soportar estos problemas y crear cientos de kilómetros de nuevas redes, a diferencia de las pymes que no podemos crecer en cantidad de clientes”, explicó Butron.

La escasez de oferta y el exceso de demanda por regla de mercado hace subir los precios, y esto es lo que ocurre con la mayoría de estos insumos.
“Equipos que antes nos costaban entre 13 y 15 mil pesos, hoy se consiguen a más de 60 mil. Hay aumentos del 400% en algunos productos en cuestión de meses“, explicó Butron.
Marcelo Moreno, Gerente General de ITC, explicó que la falta de insumos afecta no solo la posibilidad de expansión a nuevos clientes, sino que también el reparar conexiones existentes.
“La falta de insumos no solo hace imposibles los despliegues de nuevas conexiones, sino que además dificulta las reparaciones, lo cual atenta contra la continuidad de los servicios que se están prestando. En nuestra empresa el personal técnico tiene que hacer milagros para restablecer los servicios con lo que hay a la mano“, explicó Moreno.
Por otra parte, Moreno señaló que el vandalismo y el robo de elementos que se despliegan para las conexiones de redes ocurren de forma habitual, poniendo en jaque un servicio que esencial.
La conectividad en el país
A la par de que los prestadores más pequeños tienen problemas para conseguir productos, la necesidad de conectarse pospandemia sigue en aumento. El último informe publicado por el INDEC en diciembre señaló que en el país existen casi ocho millones de conexiones de internet fijas, mientras que hay más de 36 millones de conexiones móviles. En otras cifras, hay un incremento del 1,5 y el 8,9% respectivamente en el último año.
En tanto que en Mendoza, a finales de septiembre según el mismo informe, existían 1.629.056 conexiones a internet de cualquier tipo. Esto es, un incremento del 5,7% con respecto al mismo mes de 2021.
