Hace una semana, Santiago Giorgini vivió una dramática situación cuando se incendió su casa mientras él y su pareja, Juli León, se encontraban durmiendo la siesta. “¡Estamos sanos y salvos! ¡Estamos vivos! Jamás imaginé que alguna vez tendría que escribir algo así”, expresó la creadora de Madres in Argentina, junto a una imagen donde se la ve con barbijo tomada de la mano del cocinero de La Peña de Morfi.

Este domingo, el chef estuvo en el ciclo que en Mendoza se emite por Canal 9 Televida y le contó a Jey Mammón los detalles de lo sucedido.

“Como es mi rutina habitual, cuando terminamos chequeamos las cosas de la Peña, voy a mi casa, llego cinco y media o seis de la tarde, me doy una ducha y, en general, terminamos merendando con mis hijas y con mi mujer, salimos a tomar algo o dormimos una siesta porque quedamos molidos después de un programa en vivo de cinco horas”, empezó relatando. Y explicó que, en esta oportunidad, habían optado por esta última opción.

Luego continuó con su relato: “Las chicas habían salido con sus novios, así que estábamos solos con mi mujer. ¡Por suerte! Porque lo que pasó es muy feo vivirlo y gracias a Dios ellas no estaban. Nos acostamos en la cama, la perrita estaba en el piso de abajo. Y quiero concientizar sobre esto, porque uno siempre deja el lavarropas y secarropas funcionando, que en mi caso, es uno que trabaja condensando el calor y te deja todo seco al cien por ciento”.

Según explicó Giorgini, fue este artefacto el que provocó el incendio, pero no por un desperfecto eléctrico, sino por uno mecánico. Y aseguró que si hoy su pareja y él están vivos, es de milagro. “Me lo dijo el capital de bomberos de la policía de la Ciudad de Buenos Aires: ‘Pelado, están de ped.. los dos vivos hoy acá’. No sé qué fue, el más allá, mi viejo, mi suegro, mi vieja… Pero me dijeron: ‘Flaco, todavía no te toca, despertate’”, indicó.

Y luego quiso explicar la situación para que el público pudiera tomar sus recaudos. “Lo que pasó, concretamente, es que el secarropas tuvo un desperfecto mecánico. No fue eléctrico. Y lo estoy diciendo porque tengo el diario del lunes con el informe de los peritos de los bomberos. Se clavó el motor, que funciona con unos rulemanes, y eso generó fricción, levantó temperatura e hizo que se derrita un plástico, un cable o un papel interno. Y, de ahí en más, se empezó a prender fuego todo”, contó sobre cómo se desató el incendio en el lavadero de su casa.

“Tantos, pero tantos mensajes contando que también se van a dormir o a trabajar dejando lavarropas, secarropas y lavavajillas funcionando. Era un secarropas, pero podría haber sido cualquier otro artefacto. Repitamos juntos: ‘Nunca más voy a dejar artefactos en funcionamiento si no estoy cerca para poder controlarlos’”, sentenció Juli.