La cantante colombiana Shakira fue la estrella del entretiempo, en una tradición más cercana al Superbowl norteamericano que a la más latina Copa América de fútbol.

La artista desplegó una batería de hits para levantar a las hinchadas, no sólo colombiana sino también albiceleste, empezando por Puntería y  Hips Don’t Lie, entre otras canciones.