De las seis propuestas que se presentaron este año a la convocatoria realizada por la Dirección de Cultura de la comuna capitalina, fue Tartufo, el impostor, de Molière, bajo la dirección de Claudio Martínez, la ganadora de la Comedia Municipal Cristóbal Arnold 2008. El jurado (conformado por Ariel Sampaolesi en representación del Instituto Nacional del Teatro,Marcela Montero por la Escuela de Teatro de la UNCuyo, Maximino Moyano por la Asociación Argentina de Actores, Silvia Lauriente en representación de CRITEA y Alfredo Zenobi por la Municipalidad de Mendoza) evaluó La danza de la muerte, de August Strindberg por Ariana Gómez; Las d’enfrente, de Federico Mertens por Pinty Saba; Galileo Galilei, de Bertolt Brecht por Pinty Saba; Tartufo, el impostor, de Molière por Claudio Martínez; Las sabiondas, de Molière por Víctor Acebedo, y El gorro de cascabeles, de Luiggi Pirandello por Benito Talfiti.

    La opción elección de este clásico universal fue por la mayoría simple de un jurado que consideró la vigencia temática de la obra, el impacto social que provoca su comicidad, la reflexión de sus contenidos más profundos gracias a su facilidad de recepción y el aporte de elementos concretos como presupuestos, cronograma de trabajo y promoción que harán práctica su ejecución material y, finalmente, la trayectoria del director.

DETALLES DE LA OBRA. Tartufo, el impostor posee como ejes temáticos la hipocresía, la conveniencia, la mentira y la infamia, tópicos que aún son motivo de reflexión. La obra relata las peripecias de un burgués que da, por crédulo, albergue en su casa a Tartufo, un impostor que la va de devoto religioso y en poco tiempo logra, con sus artimañas, sumir a toda la familia en la confusión y la preocupación. Esta comedia en cinco actos refleja las inquietudes del autor respecto de las cuestiones sociales y religiosas de su época, que se traslucen en el argumento.