Salma Hayek realizó una sensual producción de fotos en Los Ángeles y casi sufrió un “accidente” con su vestuario. Con un vestido strapless negro, la celebridad debió meterse dentro de una pileta para la sesión de fotos. Cuando se levantó toda mojada, se dio cuenta de que su vestido se le estaba cayendo y rápidamente se lo sostuvo para evitar exhibir sus pechos delante de un montón de gente.
De esta manera, la bella Salma, quien tiene una exuberante delantera, logró salir airosa de esta complicada situación e incluso se rió mientras se acomodaba el vestido y era ayudada por unos asistentes.

Fuente: Infobae.
