Tamara Rogouski vivió la noche más importante de su vida en el Teatro Metropolitan de Buenos Aires. Entre lágrimas, aplausos y emoción, la representante de Misiones fue coronada como Miss Universo Argentina 2026 y se convirtió en la nueva embajadora del país para la 75° edición del certamen internacional que se realizará en Puerto Rico.
La joven de 28 años, oriunda de Puerto Iguazú, logró imponerse entre 32 candidatas de todo el país y escribió una página histórica para su provincia, que volvió a quedarse con la corona nacional después de 68 años.
Una conocida casa de electrodomésticos cerró uno de sus locales en Godoy Cruz
Quienes frecuentan los paseos de compras de Mendoza, habrán notado que el paisaje comercial está cambiando a una velocidad sorprendente. En este marco, un importante espacio ubicado en Portal Los Andes (en calle Balcarce de Godoy Cruz) llama la atención de…
Pero detrás de la banda y la corona hubo mucho más que una competencia de belleza. Tamara conquistó al jurado y al público con una historia atravesada por el esfuerzo, la perseverancia y un fuerte mensaje humano.
Cuando escuchó su nombre como ganadora, la emoción la desbordó. Con el ramo de flores en sus manos y la voz quebrada, intentó explicar lo que sentía.

“Estoy con todas las emociones a flor de piel. Fue un camino de mucho trabajo, mucha dedicación y compromiso”, expresó visiblemente conmovida frente al público.
La flamante Miss Universo Argentina también aprovechó el momento para agradecer a sus compañeras y destacar el vínculo que construyó durante el certamen. “Fueron unas excelentes compañeras”, dijo antes de recibir una ovación del teatro.
La gala tuvo además otro reconocimiento especial para la misionera: fue distinguida con el premio a “Mejor Rostro”, reafirmando el impacto que generó desde el comienzo de la competencia.
Una historia de perseverancia
Tamara Rogouski comenzó a trabajar como modelo a los 12 años y desarrolló su carrera tanto en Argentina como en Paraguay. Además de su trayectoria en las pasarelas, es licenciada en marketing, coach ontológico y madre de Sophi, su pequeña hija.
Ese detalle convirtió su triunfo en un hecho histórico: se transformó en la primera madre en ganar el certamen de Miss Universo Argentina.

Durante la competencia hubo un momento que marcó la noche. Frente al silencio absoluto del teatro, Tamara tomó el micrófono y decidió dejar un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes, hablando desde su experiencia personal y del valor de luchar por los sueños incluso en los momentos más difíciles.
Su discurso fue uno de los instantes más comentados de la gala y terminó consolidando una conexión emocional con el público que fue mucho más allá de la estética o la pasarela.
