La relación entre Wanda Nara y Yanina Latorre llegó a su punto final. Luego de años de intercambiar información y confidencias sobre los escándalos que rodeaban a la conductora de Bake Off Famosos, la empresaria decidió bloquear a la panelista en las redes sociales, cortando así el vínculo de manera tajante.
El conflicto estalló en LAM (América TV), donde Latorre reveló que no solo había sido bloqueada en Instagram, sino que la medida se extendió a toda su familia, incluyendo a su hija Lola y su esposo Diego Latorre. Sin embargo, lo más llamativo fue que, pese a esta restricción en redes, Wanda continuó enviándole mensajes por WhatsApp para cuestionarla por sus opiniones.
Durante la emisión del programa, Ángel de Brito sorprendió a Latorre al revelar que la conductora le había enviado los chats privados que ambas intercambiaron. Esto desató la furia de la panelista, quien la tildó de traidora. “Yo no mando las cosas malas que ella me manda de todo el mundo”, arremetió, visiblemente molesta.

El origen del conflicto
Según el relato de Latorre, la disputa surgió porque Wanda no toleró las críticas que la periodista hizo en televisión sobre su conflicto con Mauro Icardi y la tenencia de sus hijas. “No sé por qué le preocupa tanto mi opinión. Es una opinión. Yo puedo creerte o no creerte. Hay un montón que la critican”, sostuvo la panelista, dejando en claro que no tiene intenciones de retractarse.
Además, Latorre contó que Wanda le escribió por WhatsApp para recriminarle sus dichos y hasta le lanzó una advertencia: “Deberías escuchar a los menores en vez de decir la cantidad de cosas que decís”. En respuesta, la panelista no se contuvo y le contestó sin filtro: “Yo digo lo que se me canta el ort…, Wanda”.
Cruces y contradicciones
El conflicto escaló aún más cuando De Brito leyó al aire los mensajes en los que Wanda expresaba su indignación por las versiones que circulaban sobre su rol como madre. “El colegio denunció cosas que ni yo sabía. ¿Ahora también soy culpable? Y si Maxi (López) fue violento y desapareció mucho tiempo, también es violencia”, se defendió Nara.
Más allá del bloqueo en redes, la pelea tiene un trasfondo más profundo. Latorre fue una de las principales críticas de Wanda en su enfrentamiento con Icardi, especialmente luego de que el futbolista decidiera mudarse con su nueva pareja, la China Suárez. “Para mí lo que hace Icardi de irse a vivir con la amante de un día para el otro, llevar a las hijas y que vivan todos juntos… Las chicas no duelaron la separación”, argumentó la panelista, quien en su momento defendió a Nara, pero ahora la cuestiona por la tenencia de sus hijas.
Además, Latorre afirmó que Wanda maneja “su propia justicia”, desoyendo órdenes legales y afectando la relación de las niñas con su padre. “Chicas, si hay una orden de un juez, no entreguen a los pibes, no hagan nada, no paguen las multas. Total, no pasa nada”, ironizó, sugiriendo que la mediática actúa por encima de la ley.
En medio de esta batalla judicial, la panelista también expuso una contradicción en la actitud de Wanda: mientras la empresaria aseguraba que sus hijas no querían ver a Icardi, Latorre mostró chats en los que las niñas intentaban contactarse con su padre sin éxito.
L-Gante y otro motivo de disputa
Otro punto de discordia entre Wanda y Yanina fue el vínculo de la empresaria con L-Gante. Luego de regresar de Turquía, Nara pasó la noche con el cantante tras su operación de clavícula, lo que generó críticas. Desde su programa radial, Yanina 107.9 (El Observador), la panelista opinó: “Digo, ¿no es más importante llegar y ver a tus cinco pibes, si hay un nene que no la está pasando bien?”.
También la acusó de intentar compensar sus ausencias con gestos superficiales: “Después lo que hace Wanda es subir 200 fotos con los pibes al Instagram. La maternidad no pasa por hacer el cumpleaños más caro del mundo con globos y regalos, pasa por cuidar, pasar tiempo, por no enloquecerles la cabeza”.
Con la tensión en su punto máximo, la ruptura entre ambas parece ser definitiva. Mientras Wanda mantiene su postura de alejarse de Latorre, la panelista deja en claro que no está dispuesta a callarse ni a suavizar sus opiniones.
