Enmarcados en un ciclo anual organizado por el Movimiento Independiente de Músicos Mendocinos, mañana a partir de las 22, el cantautor Gustavo Maza presentará, en la sala mayor de los mendocinos, las canciones de su segunda placa discográfica, titulada Del otro lado. Además, en la oportunidad estará el dúo Mendoza Toda.

    Durante el encuentro,Maza estará acompañado por Martín Castro (guitarra) y Matías García (percusión), y como invitados de lujo estarán Sandra Amaya, Raúl Zamarián, Serafín Gómez (cantautor de Lavalle) y la agrupación dirigida por el propio Maza, Bichos (banda de niños de Lavalle). Considerado como uno de los artistas mendocinos más comprometidos del medio y dueño de un carisma sin igual, el artista dialogó con Protagonistas acerca de este espectáculo, sus proyectos y su visión sobre la realidad provincial, entre otros temas.

    Maza se caracteriza por llevar su mensaje a varios rincones de la provincia, en donde diversas agrupaciones sociales y civiles ofrecen su trabajo solidario, apoyando y nutriéndose a la vez de ricas y variadas experiencias. Con esta motivación siempre presente, ha sido convocado por organismos culturales provinciales y municipales para participar de distintos proyectos, tanto con su propio espectáculo como compartiendo con importantes artistas de la provincia.

    ¿En qué va a consistir el espectáculo? Del otro lado transitará por los versos de mis propias composiciones, así como los de jóvenes compositores comprometidos con la Mendoza de hoy, como Raúl Zamarián, Ceferino Gómez, Diego Rodríguez y Alejandro Sicardi, entre otros.

    La idea del encuentro es brindar un repertorio de canciones que despliegan una particular mirada sobre temas humanos y sociales fundamentales, como el amor, la identidad, el compromiso social, la amistad y la solidaridad, siempre dentro del estilo musical de raíz folclórica. Nuestra propuesta no pretende ser de crítica al sistema pero sí testimonial. La idea es ser testimonial, es cantar y contar la Mendoza de hoy.

    ¿Es difícil reflejar la realidad actual a través de la música? En realidad, cuando un artista no está en contacto con la gente y con lo que ocurre en la sociedad, sí, pero a mí no me resulta difícil, ya que estoy en permanente contacto con las diferentes organizaciones sociales de la provincia, por lo que palpito la realidad desde adentro. Cada vez que me convocan estoy y conozco a fondo lo que pasa en ellas, por lo que es muy fácil reflejar esa realidad en música, porque soy parte de ellos.

    ¿Por qué le pusiste a tu segundo disco Del otro lado? Porque es estar del otro lado de todo aquello que no significa compromiso con la tierra, con las personas, responsabilidad. Creo que se puede hacer una profesión en Mendoza si uno se compromete con la gente de acá. Hay muchos músicos que emigran para realizar su carrera profesional y allá (en otros sitios) hacen todo aquello que perfectamente podrían hacer en Mendoza. No busco fama ni plata con mi profesión, sino respeto, y eso marca la diferencia de mi carrera con otros.

    ¿Qué significa, desde lo profesional, ofrecer un espectáculo en el Independencia? Gracias a Dios, he tenido varias oportunidades de estar en esa sala, pero, independientemente, de ello, para cualquier músico mendocino estar en esa sala es todo un logro, es la más importante de la provincia y encierra mucha magia y misticismo. En esta oportunidad, llego al Independencia de la mano del MMIM, un movimiento con el que comparto la ideología, y junto a grandes amigos, por lo que el de mañana va a ser un día muy especial.

    ¿Es fácil ser cantante en Mendoza? Volvemos a lo mismo. Depende de lo que uno busque, de las metas que se plantee. La situación de la provincia está difícil para todas las profesiones, pero la realidad de Mendoza para el arte es compleja, ya que es la provincia que más artistas tiene por habitante, lo que genera mucha competencia en un medio que es chico, por lo que no se alcanzan a cubrir todas las necesidades. Pero, insisto, no busco fama ni plata, sino ser. Mi compromiso es con la tierra y la gente. Ese compromiso con la gente te llevó a crear la agrupación Bichos.

    ¿Cómo surgió la idea? Es en una biblioteca popular de Lavalle y en la actualidad tenemos la posibilidad de estar preparando nuestro primer disco, Con el viento vengo yo, con muchos sueños y expectativas por cumplir. La agrupación cuenta con el madrinazgo de la gran artista y amiga Sandra Amaya y funciona muy bien.

    El proyecto se inició con niños de siete u ocho años y ya esos pequeños tienen un camino forjado con muchas ilusiones y sueños cumplidos y por cumplir. La respuesta de la gente para con la agrupación ha sido muy positiva, a tal punto que en agosto tenemos planificado un viaje a Estados Unidos, en el marco de un intercambio cultural, por lo que la experiencia es magnífica, tanto para ellos como para mí.

    ¿En qué consiste la labor de estos pequeños grandes artistas? Los integrantes de Bichos no sólo cantan, sino que también ejecutan instrumentos de percusión, bombo, italake, cajas chayeras, chas chas, cajones peruanos, chekeré, ñorquin, campana, guitarra y llamadores de aves, entre otros.

    Su repertorio está integrado principalmente por música de raíz folclórica argentina, con una fuerte impronta de música cuyana (tonadas, gatos y cuecas). También carnavalitos, vidalas, coplas, canciones, vals peruano, chamamé, murga y zambas, entre otros.

    ¿Cómo combinás tu profesión de docente con la música? No es una tarea difícil, ya que amo la docencia y la música. Pese a ser dos profesiones muy vapuleadas, las ejerzo con amor, porque son las que le dan sentido a mi vida. Desde 1994 realizo la labor de docente de Educación Musical en los distintos niveles de enseñanza.

    Mis trabajos en este campo han recorrido diversas facetas, desde la creación de coros infantiles hasta la organización de eventos didácticos y artístico- musicales (conciertos, festivales, peñas), pasando por la realización de actividades de integración entre varias comunidades educativas.