En la noche del miércoles la dupla de Joaquín Levinton y Malena Guinzburg hicieron las paces en Masterchef Celebrity 3. Tan solo un día después de mantener un fuerte cruce donde se declararon odio mutuo, el músico y la humorista tuvieron que conformar un equipo a pedido de los jurados.
Aunque el desafío consistió en una compleja preparación de pastelería, siguieron la receta paso a paso y crearon juntos un “torta patria”.
El desafío
Los participantes tenían que hacer una torta vertical con masa de pionono y un relleno a libre elección en 70 minutos, trabajando sincronizados en todo momento. Según su ubicación en las estaciones de cocina deberían cocinar con otro participante, y así surgió la “dupla de enemigos íntimos” de Malena y Joaquín. “Son las típicas bromas que hace Dios”, comentó detrás de cámara el líder de Turf.
Sus oponentes fueron los otros dos equipos: Catherine Fulop y Luisa Albinoni; y La Peque Pareto junto a Juariu. “Levinton me nombra capitana, es decir que es una dictadura donde el dictador me nombra capitana a mí, sin posibilidad de debate ni acotación”, detalló la comediante. “Vamos a ganar, vamos a hacer historia”, la alentó el cantante con su característico optimismo.
Ver esta publicación en Instagram
Mientras enfrentaban la difícil tarea de hacer seis piononos caseros, Malena se animó a preguntarle a Joaquín: “¿Ya me querés?”, y la respuesta la incentivó a luchar por la tregua: “De a poco”.
Cuando faltaban tan solo ocho minutos para que se terminara el tiempo, decidieron cubrir la torta con un merengue italiano de color celeste y blanco, como la bandera de nuestro país. “Nuestra versión tiene algo que no tienen todos los dulces, un cariño patrio, y esa belleza exótica de las cosas feas”, describrió el músico.
Al momento de mostrarla frente a los jurados, la humorista defendió el concepto del pastel: “Es como nuestro país, que puede estar pasando un mal momento, puede estar chocado, pero por dentro tiene gente maravillosa, unida, y es más, la grieta que había entre Joaquín y yo se unió por esta torta”. Después del discurso y el abrazo de la dupla, Germán Martitegui elogió el resultado final: “Sin dudas es como la Argentina, estamos igual; pero cuando lo probás te preguntás cómo hicieron para que tenga ese sabor porque el pionono es como una nube”.
Sin emargo, el chef criticó el merengue y les aconsejó mejorar la técnica. “Son los accidentes que genera el arte”, remató Levinton, fiel a su estilo.
Al evaluar el desempeño de los otros dos equipos, ambos lograron destacarse y coronaron el final con un inesperado final: resultaron ganadores de las dos medallas del día. Cuando tuvieron que elegir quién llevaría la dorada y quién la plateada, el músico se impuso: “Yo la de oro, obvio, porque se la quiero dedicar a mi vieja”.
“Este es el momento más groso de mi vida. Mirá mamá lo que conseguí, te la voy a mostrar”, cerró Joaquín. Malena, por su parte, quedó conforme con el resultado: “Nos arreglamos bien, yo ya lo considero un gran amigo”.
Cabe recordar que el martes la humorista había tomado la decisión de quitarle muchos ingredientes a Levinton y se llevó la única proteína que tenía en la mesada, un filet de pescado. “Joaquín había dicho que no se encariñó conmigo todavía, así que no tengo nada que perder”, se justificó en ese momento.
“Y vas bárbaro para que me encariñe”, confesó el músico antes de hacer un pase de facturas por la decisión de los expertos de elegirla como participante en un estadío tan avanzado del programa.

