La noche del domingo en Gran Hermano (Telefe) tomó un giro inesperado cuando, al inicio de la gala de eliminación, la voz inconfundible del “Big” irrumpió en la casa con un mensaje contundente. Visiblemente molesto, Gran Hermano anunció una sanción ejemplar para todos los jugadores debido a su reiterada desobediencia ante los gritos que llegaban desde el exterior.

“Desde que comenzó esta competencia insistí en el respeto del reglamento”, comenzó su duro comunicado el dueño de la casa más famosa del país. Acto seguido, detalló el motivo de su enojo: “En los últimos días se registraron diversos gritos provenientes del exterior. No en todos los casos se respetó el protocolo que ordena regresar inmediatamente al interior de la casa”.

La reprimenda se intensificó al señalar una actitud particularmente grave por parte de un grupo de participantes: “Pero quiero detenerme en una situación muy grosera protagonizada por un grupo de personas, quienes tras un grito permanecieron durante varios segundos, con el propósito de escuchar la totalidad del mensaje procedente desde afuera”.

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Con un tono severo, Gran Hermano dejó en claro su postura: “De más está decirles que no acepto este tipo de picardía o artimañas. Los protocolos están para ser respetados. Quien no lo entienda se verá en problemas. Como estas indisciplinas vienen ocurriendo reiteradamente y son muchos los infractores mi sanción abarcará a todos”.

El castigo: presupuesto semanal reducido a la mitad

Finalmente, llegó el anuncio de la drástica sanción: “He decidido lo siguiente: les descontaré la mitad del presupuesto para la compra de esta semana. De ganar la prueba, tendrán el 50%, si la pierdan solo el 25%”.

De esta manera, la casa de Gran Hermano 2024 deberá afrontar una semana con un presupuesto significativamente reducido para la compra de alimentos y otros elementos esenciales, como consecuencia de la reiterada actitud de los participantes de intentar obtener información del exterior, transgrediendo las normas del juego. La contundente sanción marca un antes y un después en la competencia, dejando en claro que el “ojo que todo lo ve” no tolerará más este tipo de infracciones.

Con información de Primicias