El doctor Alberto Cormillot se convertirá en padre a los 82 años. Tras conocerse la novedad, algunos cuestionaron su paternidad a esa edad. Invitado a Podemos Hablar, brindó su respuesta frente a los comentarios.
“Por los comentarios de esta semana, que me resultaron ridículos, aprendí la fuerza que tiene el ‘viejismo’, que nunca había sentido tan fuerte”, reflexionó primero Cormillot. Y aclaró: “El viejismo es un ‘ismo’, un término que introdujo Butler en 1960 sobre el prejuicio y el estereotipo que hay sobre las personas que tienen 20 o 30 años más que uno. Y más si tenés más de 60 o de 70: ahí sos descartable, no utilizable, inútil, no podés bailar, no te podés reír, no podés tener pareja, no podés tener sexo. Y mucho menos ser padre. Eso fue fuerte. Pero aprendí también lo poco que me interesaba (recibir tales comentarios), no llegué a engancharme”, relató.
Sobre la diferencia de edad con su mujer, de 34 años, señaló: “Nunca lo habíamos hablado. Si la gente nos ve interactuar, se olvida de la diferencia de edad. Eso nos pasa a nosotros”.
“A veces está el pensamiento, no se me escapa, pero mi padre hizo todo mal hasta los 65: fumó, comía mucha carne, pero vivió hasta los 95 y hasta los últimos días veraneamos juntos. Lo disfruté a mi viejo hasta el último momento de su vida. Él estaría encantado de la vida (con la llegada del bebé). Yo pienso vivir hasta los 100 o 105 años, quizás me fracasa, pero, ¿qué me va a pasar a esta altura? Mi idea es vivir 20 años más”, lanzó.
