En vacaciones, los artistas locales no descansan y un caso especial es el de Guillermo Troncoso y Francisco Carrasco, quienes los fines de semana de este mes y febrero presentarán dos de sus emblemáticas obras en teatro Mendoza.
Una de las propuestas, ideal para ser disfrutada por mendocinos y turistas, es La llamita de Raquel. La obra se presentará el sábado 28 de este mes y el sábado 4 de febrero a las 22.
Es la historia de Raquel, una maestra de séptimo grado que, después de 30 años, llama por teléfono a uno de sus alumnos, Beto Martínez, para encargarle la tarea poco fácil de encontrar y reunir a todos sus compañeros para una fiesta de Año Nuevo. Así irán apareciendo aquellos compañeritos, cada uno con propio destino en la vida, en una comedia desopilante.

Es un clásico del humor mendocino, que ha realizado más de 2.000 funciones, llevando risas a toda Argentina, y una temporada en Santiago de Chile.
Las entradas pueden conseguirse por EntradaWeb.
Drácula sin colmillos es la otra propuesta que se presentará en el mismo teatro. Las funciones están previstas para el domingo 29 de este mes y el 12 de febrero a las 21.
La obra, mezcla de humor absurdo y grotesco, comienza con el encargo que se le hace al agente inmobiliario Jonathan Parker, de viajar hacia Transilvania a visitar al conde Drácula. Este último está dispuesto a mudarse a Londres para, luego de 2.500 años de soltería, conseguir novia. Al descubrir una foto de Linda Mina, la novia de Jonathan, el conde quedará profundamente prendado del corazón de la niña en cuestión.
Las entradas pueden conseguirse por EntradaWeb.

Hasta aquí, la obra sigue los lineamientos generales de la historia de Stocker. Pero, a partir de este momento, la pluma de José Manuel López dará un giro sumamente original hacia situaciones disparatadas y de mucho humor.
Con un manejo del cuerpo y la voz muy cuidado y elaborado, como así también de los espacios escénicos, los actores Francisco Carrasco y Guillermo Troncoso entregarán geniales interpretaciones, entre las que se destacan el conde Drácula y Lucy Ernaga.
Igualmente brillantes son la realización de pantomimas y juegos actorales de tipo juglarescos.
Este espectáculo se estrenó en el 2003 y hasta la fecha no ha dejado de representarse, ya que es un clásico del teatro mendocino.
