Katy Perry se presentó anoche en el Movistar Arena de Buenos Aires en el marco de The Lifetime Tour, con un espectáculo dividido en seis bloques temáticos en el que repasó 25 canciones de su carrera. La artista hizo vibrar al público con un espectáculo único que incluyó un fragmento de “Don’t Cry for Me Argentina”.
El show comenzó a las 21:30 con una estética futurista y la interpretación de “Artificial”. Luego llegaron temas como “Chained to the Rhythm”, “Teary Eyes” y “Dark Horse”, que marcaron el inicio de un recorrido por sus diferentes etapas artísticas.
En el segundo bloque incluyó sus primeros grandes éxitos, entre ellos “I Kissed a Girl”, “Hot N Cold”, “Teenage Dream” y “California Gurls”. También hubo espacio para la interacción con los fans: tomó el celular de un espectador para grabarse y expresó que su corazón “está en Buenos Aires”.
La tercera y cuarta parte del recital sumaron una escenografía con flores gigantes inflables grises y un guiño local. Perry levantó una camiseta de Argentina, cantó un fragmento de “Don’t Cry for Me Argentina” y bromeó con que sus seguidores brasileños no debían enterarse. En ese tramo también invitó al público a participar de una votación interactiva a través de un código QR y subió al escenario a dos fanáticos argentinos.
El cierre llegó con un bloque de estética futurista que incluyó “E.T.”, “Part of Me” y “Rise”, seguido de “Roar”, “Daisies” y “Lifetimes”. El final estuvo a cargo de “Firework”, acompañado por papelitos de colores.
A lo largo de casi dos horas, Perry reunió a un público diverso en edades, confirmando la vigencia de su repertorio y consolidando su estatus como una de las principales referentes del pop internacional.
