Tal como en la edición 2022, los participantes de Gran Hermano fueron sorprendidos por el ingreso de una mascota, en la oportunidad, por Arturo, un perro callejero. Si bien la casa funcionará como hogar de tránsito, cualquiera de los jugadores podrá adoptarlo como mascota.

En caso de que ningún participante quiera llevárselo, Santiago del Moro aseguró que se lo llevará a vivir con él y su familia.

Al entrar, el perrito se mostró asustado y no se quiso mover de la puerta de salida. De a poco, y después de la advertencia del Big Brother, los jugadores se fueron acercando poco a poco para acariciarlo.

“Se re pasaron, gracias Gran Hermano”, agradeció Furia. Luego, Mauro leyó una carta con instrucciones que había en la valija de la mascota. Tiene poco más de un año y medio y come dos veces al día.

La voz de Gran Hermano les sugirió a los participantes que le vayan dando de comer de a poco. Martín Ku tomó la posta, se descalzó y se sentó junto a él. Luego se sumó Zoe Bogach. Paloma, por su parte, se mostró muy emocionada por la entrada de Arturo.

Conmovedor reencuentro con los participantes

“Es un perrito mestizo de galgo. Fue maltratado por sus dueños y lo utilizaban para cazar. Fue encontrado en un descampado en Bragado, llevaba varios días sin comer y en un estado deplorable”, anunció el dueño de la casa junto a un video del perro que conmovió a todos los participantes, pero sobre todo a la joven de Martínez, Virginia Demo y Florencia Regidor.

Contra todo pronóstico, “El Chino” también lloró, pese a que había reconocido en varias oportunidades que le costaba expresar sus emociones. “Son compañeros de vida, compañeros de todo. A veces uno necesita esa contención y un animal te llena el alma”, dijo.

Con información de TN