Con el fin de garantizar la máxima seguridad alimentaria y responder a una demanda en constante crecimiento, la propuesta de Enebro Gluten Free concretó la mudanza de su antiguo local en Av. España a uno nuevo y más amplio ubicado en calle Patricias Mendocinas 844.

Este cambio de locación no solo representa una mejora para la comodidad de sus clientes, sino que también responde a la necesidad de unificar su salón comercial con su planta de elaboración propia.

Este proyecto 100% libre de gluten nació hace tres años a partir de una necesidad personal de Alejandra, su fundadora, tras recibir el diagnóstico de celiaquía. Con la llegada de su jubilación y la idea de concebir un espacio seguro donde comer con absoluta tranquilidad, sin riesgos de contaminación cruzada y con productos sabrosos, unió fuerzas junto a su hija Paula y su yerno Mariano.

Esta sinergia familiar transformó la experiencia de una cafetería tradicional en un modelo 100% sin TACC, logrando consolidar una fábrica propia que hoy no solo abastece al local principal, sino que distribuye sus panificados y pastelería a numerosos establecimientos de la provincia.

Expansión estratégica ante la llegada del invierno

Desde el café explican que este traslado respondió también a una necesidad logística detectada durante la última temporada invernal, ya que las limitaciones del antiguo espacio físico impedían el uso de los sectores externos en épocas de bajas temperaturas.

Ante esto, el equipo planificó la mudanza con el doble objetivo de expandir su aforo interior, por un lado, y concentrar bajo un mismo techo el centro operativo de producción y el área de atención al público.

“Mudarse siempre es estresante, pero lo hicimos con gusto porque significa crecimiento. Es el resultado de años de trabajo que -sin nuestros clientes- no hubiera sido posible. Recibimos la ayuda de todo nuestro equipo y hoy nos sentimos sumamente contentos y a gusto con este nuevo desafío”, explican desde la dirección de la firma familiar.

Nuevas comodidades y una carta que se extiende a todo el día

Las flamantes instalaciones priorizan la experiencia de usuario. El local estrena rincones ambientados con sillones diseñados para el relax, ideales para reuniones corporativas, celebraciones de cumpleaños y encuentros familiares.

Esta renovación viene acompañada por una importante ampliación de su propuesta gastronómica. “El desarrollo de recetas ha sido uno de los mayores desafíos técnicos. Adaptamos fórmulas tradicionales a insumos certificados mediante un riguroso proceso de prueba y error, logrando texturas y sabores capaces de tentar a cualquier paladar”, explican.

De esta manera, el menú ha evolucionado desde los clásicos dulces y su tostón con jamón, queso, palta y huevo, hacia alternativas saladas para el almuerzo: focaccias, pizzas, sándwiches de milanesa y lomitos en pan sin TACC de 25 centímetros. “Nuestros productos estrella son, sin dudas, los panes de molde y las variadas tortas que ofrecemos”, cuentan desde el café.

En el mediano plazo, comentan, se incorporarán opciones de cenas los fines de semana y almuerzos los domingos, con aperitivos, carnes rojas y pescados frescos.

Seguridad y proyección en el Gran Mendoza

Para quienes conviven con restricciones de salud o intolerancias alimentarias, la salida a restaurantes suele estar ligada al temor por la contaminación. En este sentido, el café cuenta con respaldo bromatológico y la certificación oficial correspondiente.

Con el nuevo local ya consolidado como un punto de referencia, la marca mira hacia el futuro. Ante el creciente interés por replicar el modelo, la dirección no descarta la posibilidad de desembarcar en otras zonas del Gran Mendoza bajo el formato de franquicias, mientras continúan robusteciendo la propuesta actual.

El nuevo Enebro abre de lunes a viernes de 7.30 a 21.30. Sábados de 8.30 a 21.30 (hasta próximo aviso).