Este martes Mendoza amaneció triste, sombría, con un halo de nostalgia: “Tito” Pagés, uno de los locutores más emblemáticos de la provincia (pese a que nació en San Juan) dejó de existir a los 92 años.
La triste noticia fue confirmada por su hijo Gonzalo quien, a pesar del difícil momento, quiso rendirle un tributo a su padre recordándolo como profesional y como ser humano. Pero no fue el único, sino que colegas suyos y ex compañeros de Elevediez, radio donde alcanzó su máximo reconocimiento y donde se destaco por sus inolvidable ciclo Buen Día Mendoza, junto a su gran amigo y colega, Servando Juárez, hablaron de él con El Sol Online.
Un hombre de radio y algo más. Además de la locución, Pagés se destacó como maestro de los medios, donde impulsó el conocimiento de muchos periodistas y publicistas locales. Fue director artístico en radio Libertador y LV8, aunque el reconocimiento le llegó en Elevediez donde brilló con su Buen Día Mendoza.
Pagés llegó desde San Juan para estudiar enología, carrera que finalizó en la Quinta Agronómica. Sin embargo, la pasión por la radio hizo que Tito abandonara su profesión y se dedicara a los medios.
Sin saber qué le traería el destino, el reconocido locutor empezó a transmitir desde la radio de la Feria de Guaymallén, donde comenzó su prolongada carrera. Posteriormente pasó por varios medios, incluso, actuó en cine, y es que una de sus mayores cualidades, de acuerdo a los comentarios de sus amigos, era que se lo consideraba como el galán del momento.
Tito, como padre. A pesar del gran dolor que significa perder a un ser querido, Gonzalo Pagés, habló con El Sol sobre su papá. “Fue un tipo que vivió su vida de un modo apasionado, dejando de lado muchísimas cosas y preocupándose por lo que realmente quería que era vivir para su profesión, para su radio. Todo lo que hizo lo hizo con mucha pasión y eso hace que uno lo valore aún más”, expresó Gonzalo quien además, expresó que su padre tuvo una muerte digna: “murió porque su cuerpo ya no quería más, tenía 92 años y vivió todo de un modo especial. Se encontraba dormido cuando decidió partir a un mundo mejor. Hasta el último día tuvo una excelente salud, no tomaba remedios, estaba bien, acompañado por su cuarta mujer, pero su cuerpo no quiso más”.
“Mi padre siempre hacía las cosas sin medir lo que ganaba, se dedicaba de lleno a su profesión y se entregaba de un modo descomunal. Era un hombre muy despegado de lo material, su vida pasaba por su pasión, por sus sentimientos”, agregó emocionado su hijo.
A la hora de hablar de Tito como padre, Gonzalo dijo: “Fue un gran padre, compartimos mucho tiempo juntos y muchas pasiones como los caballos, él compartió y aprobó mi amor por la Publicidad y eso me deja muy tranquilo. Fue un gran hombre. En la radio se ocupaba mucho de las personas humildes, de los más indefensos y eso es lo que hoy queda en el recuerdo de la gente. Tito siempre fue un enamorado de la radio y, en especial, de la Elevediez”.
Ya terminando la nota, Gonzalo le envió un mensaje emotivo a su padre: “Tuve la posibilidad de decirle que lo amé con mi alma y que siempre voy a estar orgulloso de él, su nombre quedó muy bien parado en la sociedad, no hay persona que no lo elogie, y eso es un verdadero orgullo. Además, me siento en paz porque Dios le dio la dicha de que conociera a su primera nieta que ya tiene 3 meses, antes de morir. De modo que se me junta todo, es muy raro”.
Tito, como compañero. Otras de las personas que también recordó a Tito fue el periodista Rafael Morán, quien tuvo el privilegio de trabajar junto a él.
“Cuando Tito y Servando hacían Buen Día Mendoza, yo trabajaba en prensa de Elevediez y junto al equipo de trabajo colaborabamos con todo lo concerniente a los flashes informativos. Era un hombre con un gran carisma, un hombre agradable que se destacaba por abordar temas sociales, estaba muy cerca de los sectores más populares. No hacía política sino que se dedicaba a los temas sociales que estaban en la palestra”, recordó Morán.
Tito, el galán, el amigo. Milka Durán fue otra de las figuras de Elevediez que tuvo el privilegio de conocer a Tito. “Era un galán, muy buen mozo y lo ponían en el auditorio de Elevediez para hacer las presentaciones de los artistas que iban, un hombre extraordinario”, aseguró la locutora local.
“Tito fue el primer locutor que me dio trabajo. Yo tenía 10 años y me permitió trabajar en Aconcagua en el programa Nuestro instantes con ellas, con temas relacionados a la mujer. Fue el que me hizo conocer el vértigo ya que todos los días me trasladaba desde su casa hasta la radio en su moto de 500 cilindradas. Yo iba desde Villa Hipódromo hasta la radio caminando, porque no tenía dinero para el colectivo, y Tito vivía en la calle Olascoaga de la 6º Sección y me ofrecía llevarme, pero sentía mucho temor. Eran momentos muy divertidos, era muy humano, muy buen compañero, un gran hombre”, contó Milka.
“Tito se preocupaba mucho por el otro, por los más necesitados y recuerdo que en su espacio lo que más difundía era el respeto por el otro. Decía una frase emblemática: “Vas manejando?, pensá que en el sentido contrario viene tu familia. Con esto intentaba concientizar a los oyentes sobre la importancia de manejar con prudencia”, recordó Durán.
Finalmente, Milka expresó: “Vivió la vida a su manera, la disfrutó a pleno, se casó cuatro veces y fue muy feliz. Fue un gran amigo. La primera vez que concocí Mar del Plata fue gracias a él y su primera esposa”.
