Consagrada en el cine gracias a papeles inolvidables en cintas como Atracción fatal y Relaciones peligrosas, Glenn Close decidió evitar el olvido al que condenan los grandes estudios a las actrices maduras, volviéndose a las series de televisión, en las que encontró papeles a su medida, como en la flamante Damages, la serie que comenzará a emitirse desde hoy, a partir de las 21, por la señal de cable AXN.

    Mientras otras de sus colegas a su edad terminan con pequeñas participaciones en distintos filmes, la actriz, quien encarnó el personaje de Cruella de Vil, en el filme 101 Dálmatas, de Disney, quiso ampliar sus horizontes fuera de Hollywood y se dedicó a finales de la década del 90 a participar en musicales de Broadway, en los que su nombre y presencia atrajeron al público en general.

    Luego, en el 2004 aceptó un papel en el drama político The west wing, una serie estadounidense que retrataba los pormenores de la Casa Blanca. Allí, el televidente volvió a reencontrarse con Close, quien entendió que la televisión podría ser su nuevo hogar. Así, en el 2005 aceptó un papel regular en otra serie, The shield. Esta vez, le tocó interpretar a una dura capitana en una división policial marcada por la corrupción y los escándalos.

UN DESAFÍO PERSONAL.Hoy a las 21, la señal AXN traerá su primer protagónico exclusivo en la pantalla chica, el thriller de abogados Damages, en el que esta actriz, cinco veces nominada al Oscar, interpreta a Patty Hewes, una abogada sin escrúpulos a la hora de ganar un caso. Con un guión ingenioso y sorprendente, que depara más de una sorpresa al televidente, Damages es una de las series más celebradas en Estados Unidos, por la que Glenn Close, su protagonista, recibió un Globo de Oro. La historia gira alrededor de la joven abogada Ellen Parsons (Rose Byrne), quien recibe una atractiva propuesta para sumarse a una de las firmas de derecho más famosas de Manhattan.

    Se trata del buffet de Patty Hewes (un personaje hecho a la medida de Close), una mujer que dirige con puño de hierro los casos más complicados, entre ellos, un juicio contra el empresario corrupto Arthur Frobisher (Ted Danson). Este caso, de gran revuelo mediático, y con muchos millones de dólares en danza, que a muchos recordará al affair Enron en Estados Unidos, le será asignado a Parsons, quien deberá poner todo de sí para prevalecer.

    Pronto, las cosas se complicarán, con amenazas, luchas de ego y muertes, alrededor de personajes que guardan muchos secretos y que parecen dispuestos a todo con tal de ganar. Con una narración basada en flashbacks –o saltos temporales al pasado–, el espectador comienza sabiendo el final de la historia pero sólo comprende lo que realmente sucede a partir de lo que los guionistas van demostrando sobre la trama. De este modo, un guión construido con precisión milimétrica permite darle una novedosa vuelta de tuerca a las historias sobre juicios y abogados, dosificando el suspenso y los giros argumentales. Sin dudas, Damages, se convierte en una serie destinada a generar fanatismo en aquellos amantes de los buenos productos estadounidenses.

ACERCA DE GLENN CLOSE. Hija de William y Bettine Close, es la segunda de cuatro hermanos. Su padre fue un eminente cirujano, descendiente de escoceses radicados en Greenwich (Connecticut), el pueblo que sus antepasados fundaron en el siglo XVII. Los Close pertenecían al selecto círculo de la aristocracia local, por riqueza y antigüedad. Pese a ello, criaron y educaron ellos mismos a sus hijos, sin ayuda de niñeras ni profesores privados. Con tan sólo 7 años, tras ver en televisión un entrevista de Dick Cavett con Katherine Hepburn, la pequeña Glenn decidió que quería ser actriz y soñaba con ser descubierta por el mismo Walt Disney.

    Sin embargo, sus sueños hubieron de esperar para cristalizarse. Sus primeras experiencias como actriz tuvieron lugar en el Rosemary Hall, colegio femenino de Connecticut, en el que con otras compañeras formaron un grupo dramático llamado The fingernails. En 1965, se graduó, y en los cincos años siguientes no hizo nada meritorio. Por esta época, también contrajo matrimonio con el guitarrista de rock Cabot Wade, del que se divorciaría dos años y medio después.

    Desilusionada de la vida matrimonial y de recorrer mundo con el grupo musical, en 1970 ingresó en el William and Mary College de Virginia, en el que estudió drama y antropología. Su profesor y mentor de arte dramático, Howard Scammon, la animó a presentarse a unas audiciones nacionales en busca de jóvenes promesas del teatro. Llegó a la final celebrada en Chicago, en la que impresionó tanto, que obtuvo un contrato para la compañía New Phoenix Repertory, el cual significó su marcha a Nueva York.

    Tras innumerables papeles secundarios, su debut como protagonista llegó improvisadamente en 1974, cuando la primera actriz, Mary Ure, se sintió indispuesta y Close salió a sustituirla, sin haber ensayado nunca el papel de Angélica, la protagonista de Love for love, de William Congreve. Así, cosechó su primer éxito en Broadway. El teatro se erigió en el centro de su vida. Participó en numerosas obras que le sirvieron para consolidarla como actriz, entre ellas: Rex, The crucifer of blood, Barnum, The singular life of Albert Nobbs, King Lear, entre otras. Durante la representación de Barnum, George Roy Hill y Marion Dougherty fueron a ver la obra.

    Buscaban a una actriz para El mundo según Garp. Tras observar su interpretación, la llamaron para hacer una prueba y le dieron el papel de madre de Robin Williams en el largometraje. Esta película supuso su debut en el cine y fue nominada para el Oscar como actriz secundaria. En 1983 intervino en su segunda película, Reencuentro. Su interpretación del papel de Sarah Cooper le valió de nuevo ser nominada al Oscar como mejor actriz secundaria, en 1984.

    Este galardón se lo llevó, no obstante, Shirley Mc Laine. En 1984, mientras estaba en Nueva York trabajando en la obra Un tranvía llamado deseo, Robert Redford la llamó para que participara en El mejor, película que suponía su regreso al cine como actor. Nuevamente, su interpretación de la novia de Redford le reportó la nominación para el Oscar en el apartado de mejor actriz secundaria. A este filme le seguirían éxitos como: The stone boy, Something about Amelia, Al filo de la sospecha, Atracción fatal, Relaciones peligrosas, El misterio von Bulow, Hamlet, Hook y The Sun, entre muchas más.