Los rumores de una crisis en una de las parejas que salieron del reality de Gran Hermano estaban presentes desde hace algunos días y Juliana Díaz fue la encargada de confirmarlos: anunció en las redes que su noviazgo con Maximiliano Giudici llegó a su fin.
“Este video lo hago porque mucho se están preguntando y es sobre Maxi y yo. La realidad es que hace poquitos días tomamos la decisión de separarnos. Nos costó muchísimo. Estábamos en un momento muy en paz, muy bien, muy felices y no entendíamos el porqué de los rumores”, comenzó la joven en un video que compartió con sus seguidores de Instagram.
“Creo que de alguna u otra manera esos rumores nos llevaron a recapacitar un montón de cosas de nuestra relación. Nos dimos cuenta de que estamos en un momento de nuestras vidas que es fundamental y es clave para conseguir todas las cosas que nosotros queramos. Para cumplir nuestros sueños y metas”, agregó.
Y continuó: “Lamentablemente con Maxi, como pasó adentro de la casa, vivimos en una burbuja y dejamos de socializar, de hacer, de crecer. Y de hacer cosas de un modo individualista, para nosotros mismos. Nos dimos cuenta de que estamos herméticos en nuestra relación”.
Luego, confió que la ruptura se dio en buenos términos y “de la manera más sana del mundo”.
“Si uno estaba triste, el otro estaba triste. Si uno estaba bien, el otro estaba bien. Y era una dependencia emocional de parte de los dos que no nos estaba dejando ser de manera individual”, agregó.
También aseguró que sus sentimientos por Maxi siguen intactos y que se siguen amando, y que de alguna manera, haber dejado ese vínculo fue “el acto de amor más grande”.
“Nosotros nos conocimos y nos apegamos muchísimo y no nos separamos nunca más. Si bien es hermoso, nosotros hoy por hoy nos está costando trabajo, nos está costando sueños, nos está costando oportunidades y es difícil tener que elegir entre el amor o las metas y los sueños”, completó la ex participante de GH.
Y cerró, a corazón abierto: “Nos pusimos de acuerdo para ponerle puntos suspensivos a nuestra historia. Nos estamos empujando el uno con el otro para abajo y ninguno está pudiendo salir a flote. Somos conscientes y pudimos darnos cuenta a tiempo de que este es el momento más sano para que nosotros tengamos nuestros caminos, nuestro aire y nuestro espacio”.
Al finalizar, dejó la puerta abierta para una posible reconciliación en un futuro cercano: “Si Dios, el universo, o quien sea que sea quiere, vamos a volver a estar juntos, yo no tengo dudas. Sigo pensando que es el amor de mi vida y no hay nada que cambie el cariño que yo le tengo a él y yo creo que de su parte es igual”.
Con información de Ciudad.
