Este domingo, Susana Giménez se presentó a sí misma, recibió nada más ni nada menos que a la protagonista de La Mary, la película que protagonizó en 1974 con Carlos Monzón y que dirigió Daniel Tinayre. La diva, pero de hace medio siglo, saludó sorprendida a la actual por todo lo que había logrado y se dispuso a ser ella quien entrevistara a la anfitriona.
La nota, que tuvo picos de 13 puntos de rating, duró unos quince minutos y comenzó a preproducirse en septiembre; fue una idea de Juan Manuel Funes Szelagowski, director creativo de Furor Studios, quien explica cómo se desarrolló la tecnología que permitió que las dos Susanas se encontraran en el living de los estudios de Telefe en Martínez y hablaran de amores, trabajo y hasta de su madre, generando un clima tan íntimo como emotivo.
La entrevista se gestó en conjunto con la gente de Telefe, explica el realizador y recuerda que junto con su pareja, Noe Antonelli, le propusieron a Luli Varela (productora ejecutiva del programa de Susana) hacer una entrevista con Inteligencia Artificial: “Esta tecnología está buenísima como para jugar, desde revivir a alguien hasta traer una versión de otra persona. Justo se cumplían los 50 años de La Mary, entonces cerraba por todos lados la posibilidad de traer al personaje y que pudiera entrevistar a Susana”.
La nota que se vio el domingo se grabó de un tirón, en formato falso vivo, el 10 de noviembre, dos meses y un día después de que se confirmó la realización del proyecto en el que trabajaron unas veinte personas, entre las que se encuentran Sebastián Vaggi (líder de DeepFake), Alex Roy Menéndez (coordinador de posproducción), Leonardo Chiossone, (ingeniero de sonido) Diego Rodríguez y Ezequiel Caldarola (editores).

ientras, en paralelo, los equipos de Furor y de Paramount se encargaron de recolectar la mayor cantidad de archivo para la posproducción: imágenes de Susana, de La Mary y de otras películas de esa época, como para poder armar un gran muestrario de fotogramas de todas las posiciones de la cara, de ojos y de boca y lo mismo con la voz, para lo cual se usaron unas ochenta entrevistas hechas a la diva en la década del 70.

Con el crudo de la entrevista y el material recolectado, ¡a trabajar! “Se procesó toda la información, se limpió el audio, se entrenó un modelo, tanto de video como de sonido de inteligencia artificial, que después terminó replicando por encima de lo filmado para poder generar con IA toda esta magia que es, por sobre la actriz, ese reencarnar de Susana”, comenta Funes Szelagowski.
—¿Cómo recibió la idea Susana?
—Le interesó y a la vez le planteaba un desafío, que era poner el cuerpo. Además, en la grabación no estuvo La Mary y ella tenía que tener un gran poder de imaginación. Y se animó, es impactante enfrentarte a una versión tuya.
—Susana durante la nota, ¿habló con una actriz?
—El cuerpo de Mary lo encarnó una actriz. Se hizo un casting exhaustivo para dar con el physique du role, se grabó la entrevista y la que interactuó con Susana fue una actriz que le hacía preguntas.
—¿Es por eso por lo que La Mary entrevista a Susana y no Susana a La Mary?
—Claro, había un guion tentativo de preguntas y Susana sola fue dando respuestas interesantes, como cuando habla de la mamá, que surge de la pregunta de a quien extrañaba. Y Susana entró de inmediato en ese código.
Para Funes Szelagowski, el mayor desafío y lo que hace que esta nota sea la primera en su estilo, es la dinámica de la entrevista: “Si vos la guionás se pierde naturalidad y espontaneidad y, por el contrario, vimos a una Susana hablando de temas personales, hablando de la mamá, hablando de Monzón, de su infancia con su madre lejos y lo que sufría no verla, de amores”.
En ese marco, las dos versiones de la conductora charlaron de todo. “La persona a la que más extraño es a mi mamá, a los hombres ya no, pero vas a amar, te vas a casar también, aunque no te recomiendo”, dijo Susana a su yo de hace medio siglo; también le explicó que hubo una pandemia, que a los cuarenta y tantos dejaría de fumar y hasta le auguró “una vida fabulosa” que le recomendó disfrutar. “Yo a veces tenía tantas cosas que hacer que no disfrutaba tanto”, se lamentó la diva.

“Esa espontaneidad desde la parte técnica después es una dificultad y por eso esta entrevista representa un hito, nunca se hizo algo de este estilo, te diría que a nivel mundial. Generalmente cuando usás esta tecnología, vos controlás todo, el guion, el plano, los movimientos del actor, cosa que después la tecnología cuando la aplicás queda perfecta y que no tengas ningún tipo de problema. Acá nosotros le teníamos que dar libertad a que la actriz se moviera como se tenía que mover, a que pudiera repreguntar, a que se interrumpieran y pisaran”, explica el productor sobre el trabajo de posproducción. “Apostamos a que si vamos a una entrevista con inteligencia artificial, sea una entrevista primero y después venga la inteligencia artificial. Y funcionó”.
A la hora de procesar, por ejemplo, la voz de la actriz para convertirla en la de Mary, en ciertos momentos se pisaba con la anfitriona del ciclo y lo mismo con la imagen. “No limitamos (a la actriz) pero si buscás, por ejemplo, Deep Fake (video de imágenes falsas de una persona creado con IA) en YouTube vas a ver cosas con esta tecnología donde los planos son estáticos y el actor apenas mueve la cabeza. O sea, básicamente hay movimientos donde la actriz se maneja libremente, entonces nosotros tuvimos que rearmar todas las caras de Susana (en La Mary) en base a un montón de movimientos y procesarlos”.
En principio, la entrevista se emitiría el domingo 1 de diciembre y cuando desde producción decidieron pasarla al último programa del año de Susana, los realizadores aprovecharon para retocar algunas cosas.
Con información de La Nación
