El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una de sus declaraciones más contundentes sobre la crisis en Irán al afirmar que “esta noche termina una era”, en referencia a lo que describió como“47 años de extorsión, corrupción y muerte” bajo el actual régimen.

El mandatario difundió su mensaje a través de la red social Truth Social, donde planteó la posibilidad de un “cambio total y completo de régimen” en Irán, en un contexto de creciente tensión militar y política en la región.

Un mensaje con advertencias extremas

En su publicación, Trump combinó señales de optimismo con advertencias de alto impacto. Señaló que, bajo nuevas conducciones “más inteligentes y menos radicalizadas”, Irán podría atravesar una transformación profunda. Sin embargo, también advirtió sobre un escenario dramático.

“Toda una civilización morirá esta noche, para no volver jamás”, sostuvo, en una frase que generó fuerte repercusión internacional por su tono y alcance.

El líder republicano calificó el momento como “uno de los más importantes en la historia del mundo” y cerró su mensaje con un respaldo al pueblo iraní.

Ataques a infraestructura clave

Las declaraciones se producen en paralelo a una ofensiva sobre puntos estratégicos dentro de Irán. Entre los objetivos alcanzados se encuentran puentes, rutas y sectores clave de la red ferroviaria, lo que generó víctimas y afectó la conectividad interna.

Uno de los focos principales fue la isla de Kharg, considerada el mayor centro de exportación de petróleo del país. También se reportaron impactos en ciudades como Kashan y Qom, así como en rutas fundamentales que conectan regiones productivas con la capital, Teherán.

Las autoridades iraníes confirmaron daños en infraestructura crítica, aunque sin detallar el alcance total de las pérdidas.

El factor Ormuz

En paralelo, Trump mantuvo su presión sobre el control del Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo.

Desde la Casa Blanca consideraron prioritario garantizar la libre circulación en esa vía, y no descartan una acción militar si fracasan las negociaciones indirectas que Estados Unidos impulsa con Irán.

El mandatario incluso planteó la posibilidad de imponer peajes a los buques petroleros que transitan por esa ruta, argumentando una eventual victoria militar en la región.

El cruce de declaraciones, ataques a infraestructura y advertencias militares configura un escenario de alta incertidumbre. La posibilidad de un cambio de régimen en Irán, sumada a la presión sobre el Estrecho de Ormuz, mantiene en alerta a la comunidad internacional.