Las salidas a cerros o al piedemonte para realizar actividades deportivas son cada día más comunes entre los deportistas locales. Muchos mendocinos llevan a cabo este tipo de actividades grupales y al aire libre en zonas como El Challao o en los senderos de Chacras de Coria. Pero ante la llegada del calor, atentos a la aparición de serpientes y otros animales autóctonos, entrenadores locales realizaron una serie de recomendaciones.

Los ataques de víboras yarará registrados durante los últimos días despertaron el alerta de las personas que viven en el piedemonte o que realizan actividades al aire libre.

Estos animales, autóctonos del piedemonte, comienzan a visibilizarse con la llegada de la primavera, cuando culmina su letargo invernal. 

Con el objetivo de prevenir posibles ataques, Juan Altamirano de Alto Running, destacó que procuran realizar salidas en las primeras horas de la mañana y concluir antes del atardecer.

En el caso de las actividades de trekking, se sugiere a los integrantes del equipo que utilicen calzado acorde y pantalón largo, porque usualmente estos animales “atacan en las extremidades, pies o manos”, destacó Altamirano.

“Depende del lugar donde lleves a cabo la actividad, lo sugerido es ir con bastón de trekking en la mano, para al ingresar en lugares con piedras grandes o pasto acumulado, poder tantear el área previamente con el bastón”, explicó por su parte Débora Canales, de Go Run-Grupo de running y trekking.

Con respecto a aquellos que desempeñan actividades de running, es usual que utilicen pantalones o calzas cortas, por lo que es importante que usen medias de compresión, o largas, pero no zoquetes.

Ante esto, también es menester intentar respetar los senderos y no alejarse de los mismos.

Por su parte Matías Gatica, de MG Entrenamientos, destacó la necesidad de tener en cuenta que estos recorridos se realizan en el hábitat natural del animal, por lo que es necesario tener en mente que son situaciones que pueden llegar a ocurrir. Ante esto es primordial “mantener la comunicación para, ante una eventual situación, poder avisar lo que está ocurriendo”. En ese sentido hizo hincapié en que los corredores no salgan solos.

El entrenador destacó que recientemente vieron uno de estos ejemplares en la reserva natural Divisadero Largo, por lo que alertaron inmediatamente al guardaparques sobre la presencia de la víbora. En ese sentido, mostró su preocupación con respecto a que las personas “no respeten el ambiente y por ahí creen que la víbora quiere hacerte un daño, cuando en realidad lo que ocurre es que estás invadiendo su lugar”.

Por su parte, Altamirano destacó que les han referido avisos sobre la presencia cada vez más habitual de este tipo de ejemplares en los cerros Comisión o Colorado.

Las yarará son víboras que pueden ser difíciles de distinguir ya que por su aspecto pueden mimetizarse con el terreno, por lo que es necesario mantenerse alerta. Miden entre 50 y 60 centímetros y sus mordidas raramente pueden ser mortales, si se aplica el suero a tiempo.

Precauciones

Al momento de elegir los lugares donde llevar a cabo una jornada de trekking o running es importante seleccionar cerros que posean una salida rápida a la ruta para poder evacuar rápidamente a la persona ante un eventual incidente.

En caso de sufrir la picadura de este tipo de animales, es necesario acudir rápidamente al hospital más cercano, evitar cualquier intento por agarrar a la víbora, ya que otra persona puede resultar herida en el intento.

También los profesionales destacaron la necesidad de intentar mantener la calma, para que disminuyan las pulsaciones, como también no realizar torniquetes, ni tratar de succionar el veneno con la boca.

Con la llegada del calor, más allá de las actividades grupales que se organizan en la zona de alta montaña, muchos optan por acampar. Ante esto, Altamirano recomendó no quedarse de noche en la montaña ni en el desierto ya que es frecuente que este tipo de animales “salgan al atardecer porque se queman durante el día con el sol”.