El experimentado futbolista inglés Andros Townsend, exfigura de la Premier League con pasos por clubes como Tottenham, Newcastle, Crystal Palace y Everton, fue atropellado por un rodillo aplanador mientras trotaba sobre la cancha durante el entretiempo del partido entre su equipo, el PT Prachuap, y el Pattani FC, de la liga de Tailandia.
El hecho se produjo mientras el delantero de 35 años realizaba trabajos de precalentamiento a un costado del campo de juego. En un descuido, Townsend cruzó de espaldas la trayectoria del pesado vehículo utilizado para el mantenimiento del césped, sin percatarse de su proximidad. La maquinaria no logró frenar a tiempo y terminó pasando sobre las extremidades del jugador, dejándolo atrapado por unos segundos antes de detener la marcha por completo.
Sus compañeros de equipo y los asistentes del estadio corrieron de inmediato para auxiliarlo tras los gritos de dolor y sorpresa. Sin embargo, lo que pudo haber terminado en una tragedia o lesión de gravedad quedó únicamente en un gran susto.
Sin lesiones graves y participación en la victoria
A pesar de lo aparatoso de la secuencia captada por las cámaras de transmisión y difundida masivamente en redes sociales, el cuerpo médico constató que el atacante no sufrió ninguna fractura ni daño físico de consideración.
Para sorpresa de los espectadores, Townsend no solo se recuperó en el banco de suplentes, sino que también sumó minutos en la cancha. El técnico lo envió al campo sobre el cierre del encuentro para certificar la victoria 3-0 del PT Prachuap frente al Pattani FC, sellada con los goles de Suthat Kanyaroet, Tauá Ferreira y el español Édgar Méndez.
De la elite inglesa al fútbol asiático
El incidente tuvo una rápida repercusión internacional debido al extenso y reconocido recorrido del futbolista en el fútbol europeo. Con más de 290 partidos disputados en la primera división de Inglaterra y apariciones en la selección mayor de su país, el extremo desembarcó recientemente en la liga tailandesa tras vestir las camisetas del Luton Town y el Kanchanaburi Power.
Con información de Infobae y Mediotiempo.

