Alguna vez Quino, ese mendocino del mundo que todavía no recibe el reconocimiento que se merece por parte de los mendocinos, dibujó a nuestro país como si fuera un mapa y puso en Buenos Aires el comedor, el dormitorio, el living y en el resto de las provincias el patio y las dependencias de servicio. Muy ilustrativo lo suyo, Joaquín. ¿Es así? Bueno, en mucho es así.
Una vez una señora me increpó muy duramente en la calle alegando de que yo, en mis monólogos, le pegaba con dureza a Buenos Aires y reconocí ante ella que tenía razón, pero seguí en mis trece, porque he vivido en la Capital y sé muy bien, en olvido propio, cómo se deja de la lado la totalidad del país para centrarse únicamente sobre Buenos Aires. La Argentina no termina en la General Paz, también está el Gran Buenos Aires.
Las elecciones están mostrando lo que digo de una manera abierta, generosa. Al Gobierno nacional y a los partidos mayoritarios parecería interesarles únicamente lo que ha de ocurrir en la provincia de Buenos Aires. La República Argentina tiene 23 provincias y una ciudad autónoma, la Capital Federal. En cada una de esas provincias se eligen tres senadores, por ejemplo.
O sea que valen tanto los tres senadores de Misiones, como los tres de Chubut, como los tres de Mendoza, pero, al parecer, la preocupación es nada más que la provincia de Buenos Aires. En los medios nacionales muy poca bolilla se le da a lo que ocurre en las provincias y, al parecer, el ganador es el que gane en la provincia de Buenos Aires y no en todo el país.
Ya sé que en esa provincia está la mitad de la población de la Nación toda, pero por ahí podrían enfocar un poco la cámara para el interior, a ver qué está ocurriendo en estos lados, donde dura la siesta y la gente aún se saluda, y de alguna manera, de alguna, vive la otra mitad de la Nación.
Ocurrirán las elecciones el 28 de junio, iremos todos los argentinos a votar, pero si usted es un argentino de Buenos Aires su voto parecería tener más importancia que mi voto, que es un voto del interior. En fin, Dios está en todos lados, pero vota en Buenos Aires.
