Durante el entierro de su madre, Silvia Süller se reencontró con su hijo Christian Soldán, fruto de la relación que mantuvo con Silvio Soldán. Llevaban más de diez años distanciados y se fundieron en el cementerio de la Chacarita en un afectivo abrazo.
“Cuando iban a poner el cajón en el nicho, porque mi mamá pidió eso, te dicen si alguien quiere acercarse y tocarlo por última vez. Entonces nos acercamos todos y Christian también se acercó a mí y me agarró de la cintura. Entonces yo lo agarré del brazo. Y después me fui del brazo con él…”, contó Silvia emocionada en Implacables, por El Nueve.
La mediática afirmó que no recordaba bien qué palabras cruzaron en ese momento. “No pasa nada, no pasa nada. Va a estar todo bien, ma’, me dijo. Me acuerdo de eso, nada más. Después tengo toda una confusión de cosas en la cabeza”, contó.
Asimismo afirmó que el joven de 28 años la ayuda económicamente y que se encuentra ilusionada con ese reencuentro. En el mismo lugar tuvo la oportunidad de conocer a su novia, Denise, y que le pidió: “Acercámelo, lo amo tanto”.

Entonces, Süller no pudo contener sus lágrimas y explicó: “Yo lo amo a Christian, te amo. No si si alguien o él mismo está viendo el programa. Pero que esto que pasó sea el principio de algo lindo, de algo bueno. Que podamos reanudar el vínculo madre e hijo. Porque hace diez años ya (que están distanciados) y realmente no pasó nada entre nosotros. Creo que son viejos rencores”.
La mediática reconoció que su hijo se enojó con ella porque ella “hablaba mal” de Soldán. Pero dijo: “Yo no lo voy a hostigar, no lo voy a molestar. Simplemente, aunque sea una vez por mes, un llamado o un encuentro. Siempre le di todo mi cariño y ni hablemos en cuanto a lo material. Lo que pasa es que yo hablaba mucho del padre y él se puso de parte de él. Pero yo me acuerdo cuando era chiquito, que me decía: ‘A mí no me importa que vos hables mal de mi papá cuando vas a la televisión, siempre que te paguen’”.
Silvia también se mostró triste por estar sola, a pesar de que en los últimos tiempos volvió a hablar con su hija Marilyn. “Estoy cansada, me va a estallar la cabeza de que me digan que me tienen miedo. Me tienen miedo los hombres, me tienen miedo mis hijos, me tiene miedo Soldán… Yo no puedo más. Parezco siempre la culpable de todo. No puedo más, estoy saturada. Ya no sé que hacer”, se lamentó.
Llorando, la mediática se preguntó por qué Soldán no podía“tomar un café” con ella o levantar el teléfono para darle “las condolencias”. Y confesó que se hacía la fuerte par que la vieran los productores, pero que ya no podía “seguir fingiendo”. Y le pidió un poco de”piedad” a su familia.
