Los vecinos de una sala velatoria de Avellaneda, Buenos Aires, tuvieron que llamar a la policía por los ruidos molestos que salían de ese local en plena madrugada. Se trataba del “último adios” a un joven peruano que había fallecido y cuyo velorio era a toda cumbia con una banda en vivo.
El sepelio terminó a las 3 y media y con las quejas de los vecinos de la sala, que caracterizaron al local como “una bailanta” porque habían improvisado un recital con más de 20 músicos y la presencia del grupo musical peruano Banda 10, cajones de cerveza y una pancarta con la imagen del “Gordito” Renzo.
“Para él que se fue sin avisar. Aquí está con nosotros. ¡Vive en nuestra memoria!”, dijo al micrófono el cantante de Banda 10, Pokotin, delante de cientos de personas en memoria de “Gordito Renzo”.
Los vecinos, molestos por la música a todo volumen en plena madrugada y entre semana, se fueron a quejar al encargada de la sala.
“Fuimos a hablar con la encargada y nos dijo que hacían dos temas más y terminaban, como si fuera una bailanta”, explicaron.
