Cuando una mascota se va, por razones que van desde la muerte, al extravío, una parte de nosotros se va con ella, más aún, si estuvo por largo tiempo a nuestro lado, llenándonos de su fidelidad y cariño.

En Georgia, entre Europa Oriental y Asia Occidental, un milagro se materializó el pasado 7 de octubre para Giorgi Bereziani, de 62 años, al encontrar a su perro Jorge, tras haberlo perdido en 2015, en circunstancias no determinadas.

Sin embargo, el anciano no descansó un solo día para encontrar a su fiel compañero. Recorrió las calles sin éxito durante todo ese tiempo y publicó anuncios que describían al animal, junto al número de teléfono al que comunicarse, por si tenían información de su paradero. Tres años después la perseverancia llamó a su línea.

Al otro lado del aparato, los trabajadores de un teatro de opera de la ciudad de Tbilisi, vieron a un perro descansar cerca de la fachada del lugar y recordaron que un hombre buscaba a su mascota, con características similares. Giorgi partió de inmediato para saber si en efecto, el destino le estaba devolviendo a Jorge.