Haciendo memoria me parece que la tormenta de Santa Rosa el otro año nos falló. No registro en mis disco rígido, ninguna tormenta, verdaderamente tormenta, desde agosto del año pasado. Por lo tanto, es dable esperar que cuando ocurra la Festividad de Santa Rosa se produzcan dos tormentas, una con retroactividad. Debería el mundo distribuir mejor sus tormentas. Están sobrando huracanes en el Caribe, por ejemplo, y acá no conseguimos armar una tormenta como para darle satisfacciones a Santa Rosa de Lima, que fue la que las impuso. No debemos olvidarnos que vivimos en una zona que desde hace una punta de años viene teniendo un clima semidesértico, sino desértico completo, con escasas precipitaciones pluviales, y mucho menos fluviales.
Pues bien, esto queda demostrado. No llueve en esta provincia, la lluvia es una cuestión muy circunstancial que ocurre cada vez que llueve, pero no más que eso. Hemos tenido Zondas, eso sí. Sabido es por los menducos que el mes de agosto es el mes del Zonda, ese viento bravucón y patotero, que, según los decires populares, es un regalo que el diablo le hizo a su suegra. Sin embargo ahora, sin Zonda, sin aliento del infierno, tenemos un veranito con temperaturas que llegan a igualar a las que se producen en diciembre. Es el momento en que los hombres acuden con mayor frecuencia a consultar a sus cardiólogos, y en que las farmacias agotan su stock de coramina, porque las mujeres tienden a desabrigarse y eso es algo que impacta en el sector masculino de tal forma que algunos vagos en el centro andan con los ojos veinte centímetros delante de ellos mismos. Claro, porque uno en el invierno presiente que la mujer está rica, pero cuando sube la temperatura ya no presiente, ya ve con generosidad que la mujer está buena, debería decir está rica, pero me parece muy suave. Y entonces las hormonas entran a bailar la danza del despilfarro y hasta el aire se vuelve afrodisíaco.
Pensar en el centro se le hace difícil al hombre ¡Qué se va a poner a pensar habiendo tantas cosas para ver! Por favor, mujeres, tengan un poquitito más de piedad, muestren pero lentamente, porque si no, vamos a vernos envueltos en una manifestación de agradecimiento que hagan los hombres por la vía pública y eso puede aumentar más la temperatura. A propósito, la Corte Suprema, ¿despenalizó el uso personal de viagra?
