Entre 3 y 5 mil pesos es lo que necesitará una familia para equipar a su hijo para arrancar las clases con las exigencias requeridas por los establecimientos. El regreso a las aulas no sólo incluye la compra de útiles escolares sino también del uniforme, el calzado y demás.

Las tiendas ya lucen en sus vidrieras las prendas que, según los comerciantes, se venden con un 40% de aumento respecto al 2019.

“Lo que menos hemos aumentado es el precio de los guardapolvos que, según el talle y color (blanco o azul) varía el precio, pero que ronda entre los 550 y 1.200 pesos. El resto llegó a las tiendas con un importante incremento. Hemos tratado de absorber lo que más pudimos, pero para nosotros también es difícil la situación”, contó Manuel Lorenzo, dueño de Textil Cuyana que hace 18 años se dedica a la venta de uniformes.

El comerciante aseguró que la venta este año arrancó en enero y “viene muy bien”, aunque con bastantes quejas por parte de las madres por los precios. “Entendemos la realidad de ellos, sobre todo, de los que tienen que vestir a dos o tres chicos, pero es también complicado para nosotros. Hoy no es fácil para nadie”, comentó Lorenzo.

Respecto a los precios que se manejan en su comercio, el empresario dijo que un uniforme que incluye campera o buzo y pantalón arranca desde los 2 mil pesos, en tanto, la falda y camisa se pueden adquirir desde los 1.200 pesos. “Varían los precios por los talles, pero en casi todas las tiendas se venden a los mismos valores, no hay mucha diferencia hoy. La gente recorre para encontrar mejor precio, pero entiende que en todos lados están iguales”, dijo.

Respecto a la financiación de los uniformes, Lorenzo manifestó que en su comercio han decidido cobrar un 10% menos si el pago se hace en efectivo, no débito. Sin embargo, los mendocinos prefieren sacar la tarjeta y pagar en cuotas

El calzado es otra parte fundamental en la indumentaria escolar y llega a los negocios con un aumento del 30% respecto a la misma época del año pasado.

Daniela, encargada de Calzado Salamone, aseguró que las zapatillas deportivas se comercializan desde los 950 pesos en adelante. En tanto, los zapatos van desde los 990 pesos a los 3 mil pesos, según en el talle y modelo.

El modo de financiación se repite en este rubro y es que los padres prefieren cancelar sus productos mediante tarjetas y en cuotas. “La mayoría paga en tres cuotas sin interés”, contó la vendedora.

Una tendencia en alza

Hace años que se impone una tendencia en Mendoza y es que los padres buscan modistas especializadas para realizar los uniformes de sus hijos. 

“La venta crece año a año y es increíble la diferencia de precios que manejamos respecto a los comercios. Lo llamativo es que en los comercios compran telas al por mayor, por lo que los costos son menores, pero los precios son muy caros. La fidelidad de mis clientes me ha permitido permanecer en el rubro y estoy muy agradecida con eso”, contó Marcela Suarez, que se dedica a la venta de uniformes desde hace diez años, y confió que este año el incremento ha sido mínimo, de 150 pesos, cada prenda.

La mujer, que tiene su taller en su casa en el Barrio Minetti de Godoy Cruz, dijo que las chombas las comercializa desde los 500 pesos, en cualquier tienda no bajan de los 800 pesos, y el conjunto de pantalón y campera o buzo con el logo bordado del establecimiento desde 1.500 pesos.

“Hoy las autoridades escolares están más flexibles y no están exigiendo un uniforme determinado, sí que se respete el color solicitado y el logo”, comentó. 

Más gastos

Además de los útiles escolares, los padres tienen que invertir en el uniforme escolar, pero hacen malabares para cumplir con todas las exigencias.

“Es muy difícil hoy mandar a un hijo al colegio, es carísimo todo lo que se pide y se tiene que comprar sí o sí. Aún no han pedido el listado de libros, con lo que se tiene que sumar otro presupuesto, por lo que uno recorre, recorre y recorre, en busca de precios más económicos”, contó Bárbara, que debe enviar a su hija por primera vez al colegio.

“Los padres tenemos que hacer malabares para poder cumplir con todo. Por ello, ya que con los útiles no se pueden achicar costos, sí lo hacemos con los uniformes y apelamos a otras estrategias como mandarlos a hacer con una modista: cobran más barato y, a veces, la tela es de mejor calidad que en las tiendas oficiales. Incluso, las terminaciones son más prolijas”, comentó la mujer.

Respecto a lo que lleva gastado hasta el momento, sólo en uniforme, la madre contó: “He gastado 3.700 pesos, eso incluye  una chomba más una falda pantalón y un conjunto freezado de campera y pantalón. Considero que es demasiado teniendo en cuenta que aún me falta por comprar una chomba mangas largas y un pantalón media estación, más los útiles escolares”.