Una pelea entre dos conocidos fue para los detectives el detonante del homicidio de Jonathan Exequiel Lucero (27), ocurrido la madrugada de este domingo en Rodeo del Medio, Maipú. La hipótesis principal suma que tanto la víctima como el principal sospechoso se encontraban alcoholizados.

Lucero, quien era padre de una niña, recibió seis puntazos en diferentes partes del cuerpo y falleció en cuestión de minutos.

La causa que lidera la fiscal de Homicidios Andrea Lazo tiene a dos detenidos, identificados como Ramón Fernando Albornoz (30) y Luciano Mina Reyes (27). Además, se incautó en la escena una prueba clave para la instrucción: un cuchillo con sangre que habría sido utilizado para ultimar a Lucero.

Los sospechosos fueron sindicados como responsables del crimen por diversos testigos que participaron de la juntada. El que se encuentra más comprometido en el expediente es Albornoz, oriundo de Formosa, a quien los pesquisas colocaron como el autor de las heridas letales.

Junto a su presunto cómplice se encuentra alojado en la Comisaría 49ª y espera que en las próximas horas la representante del Ministerio Público lo impute por el delito de homicidio simple.

En tanto, la situación del Mina Reyes es diferente y aguardan recepcionar una serie de testimoniales para determinar si tuvo algún tipo de participación que motive una acusación en su contra, explicaron fuentes judiciales consultadas.

Con respecto al móvil, de las averiguaciones no surge que hubiese algún conflicto previo o vieja bronca entre la víctima y los presuntos victimarios.

Contrario a eso, la versión que manejan los investigadores es que se trató de una discusión que surgió en el momento, que se vio potenciada por el estado de alcoholemia que tenían los presentes.

Lo cierto es que, de acuerdo con la reconstrucción, eran cerca de las 4 de este domingo cuando Lucero se encontraba junto a su hermano, de 21 años, y un grupo de conocidos en un domicilio del callejón Molina al 200.

Habían estado toda la madrugada consumiendo bebidas alcohólicas, escuchando música y conversando. En medio de las charlas hubo alguna situación que provocó un cortocircuito entre los hermanos y otros invitados.

El altercado fue subiendo de tono hasta el punto en que uno de los sujetos tomó un arma blanca y la utilizó para agredir a Lucero y quitarle la vida.

Los peritos de la Policía Científica que revisaron el cadáver en la escena contabilizaron que la víctima recibió seis puntazos: en la cabeza, el abdomen -sufrió una perforación en el pulmón- y en el brazo, herida que recibió mientras se defendía del ataque, detalla la información.

Por su parte, personal de la Dirección de Análisis Criminal que fue consultado sobre el perfil de Lucero, constató que tenía un antecedente por robo, registrado en 2015. Mientras que el resto de los involucrados tenía su prontuario en blanco.