Durante 2025, el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI) intervino en 30 casos de embarazos no deseados en niñas y adolescentes, en su mayoría vinculados a situaciones de abuso sexual dentro del entorno cercano de las víctimas. Desde Salud explicaron que hay un proceso de transformación digital que también impacta en el registro de los casos.

Según los datos oficiales, los embarazos se concentran la franja de 10 a 14 años, una etapa en la que también crecen las denuncias por abuso. La explicación, es que muchas de estas situaciones permanecen ocultas durante años debido a que se dan en el ámbito intrafamiliar.

“Son situaciones que muchas veces están silenciadas y donde los niños y adolescentes no pueden pedir ayuda”, explicó la directora del Programa de Maltrato Infantil, Rosario Chahla. En esa línea, remarcó que “muchas veces se visibilizan recién cuando ingresan al sistema de salud o a la escuela”.

“Quienes suelen acompañar estas situaciones son mujeres: madres, tías o abuelas. Esto tiene que ver muchas veces con hogares monoparentales o con que el agresor es un varón y queda fuera del entorno de convivencia”, señalaron.

Datos que preocupan

En el 2023 se detectaron 11 casos de niñas y adolescentes con diagnóstico de abuso sexual junto con embarazo. En 2024, el número fue de 9 dentro de un total de 43 embarazos adolescentes.

En 2025, de los 30 embarazos adolescentes atendidos inicialmente, el 30% (9 casos) correspondían a situaciones de embarazo no deseado con antecedente de abuso sexual. Dentro de ese grupo, la mayor concentración se da entre los 14 y 15 años: 6 casos, lo que representa el 66%.

El abordaje de estos casos es complejo y multidisciplinario, se trabaja en el acompañamiento terapéutico de las víctimas, mientras que los organismos de protección intervienen con medidas para resguardar su integridad y la Justicia avanza en la investigación penal.

“Estos casos no solo implican una vulneración extrema de derechos, sino que demandan una respuesta coordinada entre el sistema de salud, la protección de derechos y la Justicia”, explicó Chahla.

Cómo funciona el sistema

Desde el Ministerio también explicaron que los datos actuales se dan en el marco de un proceso de transformación digital que impacta en los registros que tienen de los casos. “Desde 2024 estamos con dos sistemas funcionando en paralelo: uno antiguo, el SAS, y el nuevo sistema digital de Historia de Salud Integrada”, detallaron.

Este cambio implica una migración progresiva de las historias clínicas en papel hacia un sistema digital. “Estamos en una etapa de traspaso, lo que también influye en cómo se consolidan los datos”, aclararon.

Sin embargo, destacaron que esta digitalización permitirá mejorar la detección temprana. “Hoy podemos cruzar información y conocer la trazabilidad de los casos, lo que ayuda a llegar antes a estas situaciones”, explicó Rosario Chahla.

Cómo denunciar situaciones de violencia

La Línea 102 se consolidó como una herramienta clave para canalizar consultas y denuncias. El servicio es gratuito y anónimo, y está atendido por psicólogos y trabajadores sociales especializados en infancia y adolescencia.

Durante 2025, se registraron 2.890 llamadas pertinentes por situaciones de violencia, con un promedio mensual de 270 comunicaciones. Del total, 1.686 correspondieron a pedidos de asesoramiento y 1.110 a avisos concretos por vulneración de derechos.