Un niño de un año y 8 meses sufrió el desprendimiento de un brazo porque lo introdujo en el interior de un secarropas que su madre estaba utilizando.

El accidente ocurrió en el seno de una humilde familia en el paraje de Zanja Honda, a tres kilómetros al norte de Tartagal, cuando la madre se encontraba utilizando el precario artefacto. Pero en un descuido, el bebé metió el brazo y sufrió la gravísima lesión. 

La madre comenzó a pedir ayuda a los gritos y fueron socorridos por un vecino. Ambos fueron traslados en una motocicleta hasta el hospital de Tartagal.

El bebé se encuentra hospitalizado pero será derivado a la ciudad de Salta dada la gravedad de su cuadro.