Mauricio “Chicho” Serna, el ex mediocampisto colombiano que vistió la camiseta de Boca estaría implicado en el caso de la banda del Café de los Angelitos, una organización que a través de proyectos inmobiliarios en nuestro país blanqueaba activos provenientes del narcotráfico. Igual de comprometidos quedaron la viuda y el hijo del narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria.
Durante su declaración indagatoria, el empresario y abogado argentino Mateo Corvo Dolcet sostuvo en la causa que el narco José Piedrahita Ceballos propuso hacer lo que en Colombia se denomina un “cambalache”: intercambiar propiedades suyas allá por otras que tenía acá “Chicho” Serna.
A causa de esto, el juez Barral espera la desintervención, el análisis de toda la documentación secuestrada el 29 de septiembre en el Café de los Angelitos y en otros puntos allanados, para definir el llamado a indagatoria de Serna.
En la misma situación quedaron la viuda y el hijo de Pablo Escobar Gaviria: la Unidad de Información Financiera (UIF) ya pidió que declaren como acusados. Usando las nuevas identidades que en los ‘90 les dio el gobierno colombiano, la viuda y el hijo de Escobar actuaron de nexo comercial entre el capo narco Piedrahita Ceballos -detenido en Colombia por pedido de Estados Unidos- y el empresario y abogado argentino Mateo Corvo Dolcet.
Otros escándalos
En mayo de 2015, fue denunciado por varios jóvenes futbolistas que fueron convencidos para que Serna -como agente de la FIFA- los pusiera a entrenar con equipos importantes de Argentina a cambio de grandes sumas de dinero. Las promesas se quedaron en palabras, de acuerdo a lo que publica el sitio colombiano El Espectador.
Y ya había sido mencionado en un doble asesinato que ocurrió en julio de 2008 en Buenos Aires que fue relacionado con el narcotráfico. Uno de los muertos, Edilson Duque Ceballos alias “Monoteto” habría tenido varios acercamientos con el exfutbolista de Boca.
