Los ciudadanos le piden a la iglesia ortodoxa de Rumania cambiar el ritual de bautismo. La ceremonia implica sumergir al bautizado tres veces en agua bendita. Durante una ceremonia un pequeño falleció. Tenía líquido en los pulmones.

Según publicó el diario británico The Guardian, el bebé sufrió un paro cardíaco y fue trasladado de urgencia al hospital el pasado lunes, pero murió horas después.

La autopsia reveló la presencia de “líquido” en los pulmones y la fiscalía abrió una investigación. El sacerdote que ofició la misa de bautismo está acusado de homicidio.

A raíz de este caso, y de varios más que se han registrado a lo largo de los años, se ha establecido una petición para realizar cambios en el ritual de iniciación a la fe que profesa esa comunidad.

Los medios de Rumania revelaron que esta situación es algo que ha ocurrido en reiteradas oportunidades en los últimos años.

Frente a esto llueven las críticas. El portavoz de la iglesia ortodoxa, Vasile Banescu, dijo que los sacerdotes podrían verter un poco de agua en la frente del bebé en lugar de sumergirlo por completo. Pero el líder tradicionalista dijo que “el ritual no cambiará”.

Más del 80% de los rumanos son ortodoxos y la Iglesia es una de las instituciones más confiables, según encuestas de opinión recientes, mencionó The Guardian.