Donald Trump, el presidente que minimizó el riesgo del coronavirus, es uno de los hombres con más fobias a los virus, gérmenes y enfermedades infecciosas del mundo. El mismo magnate confesó que toda su vida padeció misofobia, el miedo a la suciedad.

Así lo afirma una publicación de El País, que analizó las actitudes del magnate, quien evita estrechar las manos, le saca de quicio que estornuden dentro de la misma habitación y hasta detesta tocar los botones del ascensor. Incluso, relatan cómo eludía estar en contacto con su hijo menor, Barron, cuando estaba enfermo.

Sin embargo, en medio de la pandemia, el presidente se ha negado a usar barbijos y retomó su agenda de viajes para continuar con la campaña de reelección.

No soy muy fan de dar la mano. Creo que es una costumbre bárbara. Hay informes médicos todo el tiempo, dando la mano te agarras resfriados, gripe. De todo. Quién sabe qué contraes…”, advertía el  mismo Trump en el programa Later Today, de la NBC, en 1999.

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“El otro día vino un tipo, estornudó, se tapó la nariz con la mano y vino a dármela… ¿Se supone que tengo que hacerlo?”, dijo un mes después, en otra entrevista, cuando se planteaba por primera vez entrar en la carrera por la Casa Blanca.

Incluso, mientras la ABC grababa una entrevista en el Despacho Oval en julio, Trump interrumpió la conversación: “Eso no me gusta, eso no me gusta”, dijo de pronto. Su entonces jefe de gabinete, Mick Mulvaney, había tosido. “Si vas a toser, sal, no puedes toser. Muchacho, oh, muchacho…”, dijo irritado.

Las anécdotas no sólo fueron reveladas por el presidente, Anthony Scaramucci, quien fue director de comunicación en la Casa Blanca, contó que una vez, cuando se disponía a sentarse en el avión presidencial, el Air Force One, el mandatario percibió que estaba resfriado y lo envió al doctor que siempre lo acompaña, entonces Ronny Jackson.

Además, mientras trabajaban, Scaramucci se mojó la yema del dedo con la lengua para pasar unas páginas y Trump le espetó: “¡Qué haces, asqueroso!”.

La alarma

Cuando la semana pasada dieron positivo su ayudante de cámara, uno de los militares de alto rango que le sirven, y una asistente del vicepresidente, al mandatario le indignó saber que el ayudante no llevase mascarilla, según contaron fuentes del Gobierno a The New York Times.

Además, el viernes, Katie Miller, la portavoz del vicepresidente, Mike Pence, también dio positivo.

Ahora detesta que la gente se le acerque demasiado, se ha extremado el uso de los geles sanitarios.  En tanto, tanto Trump, como el vicepresidente y los equipos que los rodean se realizan pruebas rápidas a diario.

Por su parte, Melania Trump y su hijo Barron poco se sabe, recluidos como están en el ala este de la Casa Blanca.