La noche del 31 de diciembre Graciela Holsbak y Raúl Félix Bravo festejaron el Año Nuevo junto su nieta Alma Manino, de cinco años, su hija mayor y dos amigas de la zona. A las 00.20 se tomaron una foto que subieron a las redes sociales. La criatura quedó a cargo de sus abuelos y las jóvenes se fueron a una plaza cercana.
Un día después, policías encontraron los cadáveres degollados, transformándose el caso en uno de los hechos de sangre más brutales de los últimos tiempos.
El caso ha provocado hasta sorpresa en los investigadores, a tal punto que el fiscal Marcelo Martini, que investiga el caso, dijo que “nunca” vio “nada igual”, que las víctimas “tenían cortes por todos lados” y que la niña de 5 años fue “descuartizada”.
Además, confirmó que se busca para que declare en el marco de la causa a un adolescente que vivía en esa misma casa y que al parecer hacía varios días que no estaba.

“Estamos recolectando pruebas en el lugar del hecho y buscando testimonios de las personas que pudieron haber visto algo o que hayan tenido contacto con las víctimas”, expresó el fiscal en diálogo con el canal Todo Noticias.
Sobre las víctimas del triple crimen, Martini manifestó que “ofrecieron resistencia” y que “tienen cortes por todos lados”, aunque por el momento no se halló el arma homicida.
“La mujer estaba en un dormitorio, al hombre se nota que lo arrastraron a la habitación contigua, donde estaba en una bolsa la nenita descuartizada, es terrible, realmente es escabroso, nunca vi nada igual”, expresó el fiscal.
Martini no descartó que el autor de los asesinatos planeara descuartizar a todas las víctimas: “Por ahí le cortaron el trabajo e iba a seguir con los otros cuerpos, uno no puede descartar nada, pero es una suposición”.

El fiscal dijo que ordenó esta mañana a la policía una nueva inspección en la escena del hecho y una búsqueda en algunas zonas de mucho pastizal que hay al lado de la vivienda.
Sobre el joven buscado, explicó: “El menor vivía ahí también con ellos pero todavía no se sabe nada, parece que hacía días que no estaba, se lo está buscando para hablar con él y saber qué pasaba”.
“Yo no lo acuso de nada pero hay que tomarle testimonio porque vivía en la casa”, agregó el investigador judicial, quien dijo que aún no tiene elementos para establecer cuál fue el móvil del hecho.
“La relación de familia no era muy buena aparentemente, tenían problemas pero como en todas las familias, tenemos que seguir indagando”, manifestó Martini, quien añadió que cree que los crímenes fueron “cometidos por una sola persona”.
