La Inspección General de Seguridad (IGS) solicitó el pase a pasiva de un principal y dos auxiliares que se encontraban de turno cuando, el domingo, un joven aprehendido resultó quemado en una celda de la Comisaría 22ª, en La Paz.
Durante 30 días, los funcionarios públicos serán separados de su cargo y cobrarán la mitad de su salario, mientras se reúnen las pruebas que permitan esclarecer el caso.
La investigación se debate entre dos hipótesis: que existió algún tipo de negligencia por parte de los efectivos durante la requisa al detenido que permitió mantener algún elemento para iniciar las llamas en la celda o que fueron los propios uniformados quienes prendieron el fuego, tal como lo denunció en las redes sociales la familia del chico lesionado.
Con respecto a esta última versión, no existen pruebas consistentes y sólo surgió a partir de un mensaje de Whatsapp viral que escribió la hermana de Leonardo David Vergelín Verde, el joven quemado, acompañada por fotos de su hijo tras ser afectado por el incendio.
“Acá les dejo imágenes de cómo está mi hermano todo quemado, la POLICÍA le hizo esto a mi hermano hagamos algo con las injusticias q siguen pasando en nuestro pueblo (sic)”, rezaba un fragmento del texto que se difundió por los teléfonos de los vecinos paceños y llegó hasta las autoridades.

Fue justamente por ese mensaje que la IGS intervino de oficio en el caso e inició un sumario administrativo contra los policías que estuvieron de turno ese día.
Sin embargo, no existe denuncia formal por parte de Vergelin o sus familiares, por lo que desde la oficina de control policial los citarán a declarar en el expediente.
Al mismo tiempo, se desarrolla una investigación paralela en la Justicia penal, que está a cargo de la fiscal Mariana Cahiza.
Al igual que los pesquisas de la IGS, la representante del Ministerio Público aguarda por los resultados de los peritajes que realizó en la celda la Policía Científica y Bomberos del departamento.
La clave será conocer cómo se originó el fuego en el colchón sobre el que dormía Vergelín en los calabozos, quien era el único detenido que había en toda la dependencia.
El relato policial
La versión oficial sostiene que a las 13.20 efectivos levantaron a Vergelín en aparente estado de ebriedad en la intersección de avenida 25 de Mayo y calle Sarmiento, en la Terminal de Ómnibus departamental.
Desde ese lugar, fue trasladado en una movilidad hasta la citada dependencia, localizada en calle Galigniana al 350. Allí quedó alojado en una celda y a las 18 se le otorgó la mediatarde que les corresponde a los detenidos que están en los calabozos.
Minutos después de eso, uno de los funcionarios públicos observó humo saliendo de la celda donde se encontraba Vergelin, por lo que fue retirado del lugar con quemaduras en diferentes partes de su cuerpo, sostiene la información.
El joven fue trasladado al Hospital Perrupato, donde lo asistieron por las heridas que presentaba, mayormente en el tórax, el brazo izquierdo y la espalda.
