Correr en muy satisfactorio no sólo por comsumo energeico que provoca, sino porque además es un antidepresivo natural, que despeja la mente y nos aleja del estrés, pero para poder disfrutarlo realmente, es importante cuidar la técnica para evitar lesiones.

Aquí algunos comsejos para correr y disfrutarlo:

No golpear con el talón: cuando estirás demasiado la zancada, tus pies se apoyan delante de tu centro de gravedad y aterrizan con fuerza en el talón. Este impacto se traslada directamente a las rodillas, que no están pensadas como amortiguadores. Además, al clavar el talón en el suelo estás frenando tu movimiento hacia delante, gastando más energía. La forma de evitarlo es adelantar el cuerpo y dejar que el pie aterrice por detrás de tu centro de gravedad.

No levantés las rodillas: no aumentés la zancada levantando las rodillas, solo conseguirás tirar los pies por delante del cuerpo y golpear con el talón de nuevo. Dejá que tus talones se levanten detrás tuyo al final de la zancada.

No llevés las piernas rígidas: mantené las rodillas ligeramente flexionadas al apoyar los pies en el suelo. Si la pierna entra en contacto con el suelo totalmente estirada aumenta muchísimo el impacto en el talón y la rodilla.

Corré en forma lineal: tus pies tienen que estar alineados en la dirección de tu movimiento. Si los pies se apoyan en ángulo respecto a tu trayectoria, equivale a que alguien retuerza tus ligamentos de la rodilla y te asegurés una tendinitis en la cara interna de la articulación.