Tinder es quizás la mejor representación de lo significa el boom de las citas 2.0, es decir, logradas a través de Internet.
El atractivo del aplicativo móvil radica en la posibilidad de darle Me Gusta o No a un perfil determinado simplemente arrastrando su foto a la izquierda o a la derecha respectivamente.
Arreglos más, arreglos menos, eso ha sido más que suficiente para atraer grandes cantidades de usuarios de todo el mundo.
Obviamente no todo termina ahí. Tinder necesita de la creación de una cuenta mediante el inicio de sesión de una cuenta de Facebook del usuario y se vale de tres herramientas para buscar parejas: la ubicación GPS, la orientación sexual y la edad.
La novedad es que desde esta semana Tinder puede utilizarse desde el navegador web de la compu de escritorio o notebook igresando a tinder.com. Los países que ya permiten este Tinder Online son: Argentina, Brasil, Colombia, Indonesia, Italia, México, Filipinas, Italia y Suecia).

El objetivo de esto es simple: usuarios con poco espacio en el teléfono para soportar nuevas actualizaciones de la aplicación móvil, evitar el consumo excesivo de datos móviles y también darle la posibilidad de mayor actividad en la plataforma a los quienes trabajan o estudian desde plataformas fijas con navegadores permanentemente.
En cuanto a la experiencia, es casi idéntica a la de la aplicación móvil. Con el mouse es posible deslizar a la izquierda o derecha las imágenes de los perfiles que arroja la búsqueda. El chat se sitúa a la izquierda de la pantalla, muy accesible.
Tinder opera en 196 en todo el planeta, de modo tal que era más que obvio que en algún momento iba a dar el salto a la web para sumar adeptos.
