El robo fue descubierto la tarde del 22 de julio en una casa  del barrio privado Dalvian de Ciudad, uno de los más coquetos del Gran Mendoza, y de la investigación policial-judicial se conocen pocos detalles. 

A pesar de esto, trascendió que uno de los habitantes del sector denunció que personas desconocidas ingresaron a su domicilio cuando no había nadie y se llevaron dos armas de fuego semiautomáticas con cargadores y una importante cantidad de municiones que se encontraban celosamente guardadas. No violentaron ninguno de los ingresos.

Lo llamativo del hecho es que uno o los malvivientes no sustrajeron otros elementos de valor que tenían a su alcance. Fueron directamente a tomar las armas, las que se encontraban en un armario cerrado con llave.

El caso es investigado por la Justicia pero no se ha podido identificar a los autores. Lo que sí, fuentes judiciales señalaron que se están analizando cámaras de seguridad del inmueble porque el denunciante sospecha que se trata de personas que conocían todos sus movimientos.

Por las detalles de la denuncia, los pesquisas se concentraron en determinar si el ladrón es una de las personas que frecuentaba las cercanías de la casa, como personal de limpieza, jardineros, vecinos y los hombres de seguridad del barrio.

La víctima describió que la tarde del 22 fue en búsqueda de unos papeles personales –una escritura– que guardaba bajo llave en una caja de seguridad ubicada en un armario y notó que le habían robado sus dos armas de fuego semiautomáticas con sus respectivos cargadores y municiones.

También elementos deportivos para las armas. Describió que se trataba de una pistola calibre 40 marca Glock y otra CZ calibre 9 milímetros.

Además, le faltaban tres cargadores de la primera y cuatro de la segunda y cientos de municiones.

El propietario contó que la última vez que había tenido contacto con las armas había sido el 21 de junio, cuando las limpió y las dejó apoyadas afuera de la caja de seguridad, pero adentro de un armario con calle.

Por último, contó que cámaras de seguridad de la vivienda apuntaban directamente al armario donde se encontraban las armas, por lo que el material fílmico estaba siendo analizado.