El presidente Alberto Fernández brindó este domingo una entrevista al canal C5N y apuntó de nuevo contra el titular de la UCR, Alfredo Cornejo.

Al referirse a las políticas adoptadas para combatir el coronavirus, el jefe de Estado destacó su relación “con gobernadores y muchos intendentes”. Sin embargo, agregó que “tengo más dificultades con algunos legisladores opositores, diputados que fueron gobernadores y dejaron sus provincias endeudadas y ahora me explican qué hacer”.

La crítica apuntó directamente hacia Cornejo, a quien Fernández ya había cuestionado la semana pasada. “No le presto mucha atención a alguien que hace política en la pandemia. Me parece que yo estaría preocupado por la deuda y la situación económica que tiene Mendoza, que le ha exigido al actual gobernador pedir tanta ayuda al gobierno nacional”, sostuvo el Presidente en una conferencia de prensa que ofreció en Tucumán el pasado jueves.

Cornejo había calificado como un “un error garrafal” que se haya planteado “una contradicción entre salud y economía”, y sostuvo que eso quedará “muy claro cuando empiecen a verse los resultados económicos de la pandemia”.

Pacto Social

Por otra parte, Fernández anunció que cuando morigere la pandemia de coronavirus, especialmente en las zonas más pobres, dará a conocer las bases de un “contrato social”.

“Estamos pensando en el día después. Con Gustavo Béliz (Secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia) habíamos pensado en un mensaje para el día después que no lo dimos para que nadie piense que queremos poner el eje en otro lado”, dijo Fernández en una entrevista con C5N.

“Sabemos lo que queremos hacer y debemos hacer, pero vamos a esperar que esos barrios (populares) recuperen la tranquilidad” luego del fuerte brote de coronavirus, y explicó que “son cuatro puntos para un nuevo contrato social para un país mejor en el que la igualdad y la solidaridad sean la regla”.

“Vamos a esperar, pero estamos trabajando para poner en marcha un país mas federal, justo y solidario”, completó.

El primer mandatario confió además en que “está cerca de resolverse un acuerdo sustentable en el tiempo” por la deuda externa porque “no hay más lugar para que la pobreza crezca y la desocupación aumente y es necesario un acuerdo que no postergue más a los que ya están postergados”.

Asimismo, Fernández enfatizó que “la etapa del sálvese quien pueda y la meritocracia está muerta en la Argentina, y quiero que todos tengan las mismas oportunidades. Que un chico de La Quiaca pueda vivir, estudiar y morirse en La Quiaca si quiere”.

La pandemia

Sobre las medidas de control y el aislamiento, dijo que “era necesario controlar la velocidad del contagio para construir un sistema de salud”, y que “cuando los contagios llegaran todos pudieran ser atendidos”.

El mandatario aseguró además que “la Argentina no está cerrada, un 90% del territorio está abierto” y precisó que “el foco está en la zona de la ciudad de Buenos Aires (AMBA), Chaco y Córdoba”.

“Hemos hecho las cosas bien pero no tenemos que relajarnos, tenemos un riesgo latente y el tema no está terminado”, advirtió.

Fernández reconoció que “la gente no está espléndida, pero no puede ser que a ese malestar natural lo quieran convertir en una sensación de angustia. Yo no me enojé (durante la conferencia de prensa), quise ser categórico con la respuesta”.

“Si no advierto el malestar natural que pasamos todos con todos los cuidados, seria un necio. Y no soy un necio. Por eso cuando propuse la salida de los chicos me lo recomendaron los médicos”, añadió, al tiempo que apuntó a los que hablan de “la dictadura de los científicos y la cienciocracia”, cuando él elige escuchar a los médicos.

Apoyo al impuesto a las grandes fortunas

Además, el Presidente ratificó el impulso del llamado “impuesto a las grandes fortunas” que se aplicará una sola vez para “sobrellevar” los costos del combate sanitario a la Covid-19 y aseveró que “la etapa del sálvese quien pueda y de la meritocracia está muerta en la Argentina” y que se viene la era de la restitución de “la igualdad de oportunidades”.

Finalmente, el jefe de Estado ratificó el plan del impuesto a la riqueza y dijo que en realidad “no es un impuesto” sino “un aporte por única vez” de 12 mil personas que concentran mucha riqueza, y agregó que permitirá al país “sobrellevar lo que la pandemia nos ha exigido”, al tiempo que habló de “cambiar y ordenar el sistema impositivo argentino, pues los impuestos al consumo los pagan tanto los más ricos como los más pobres, y hay cinco impuestos que concentran el 80% de los ingresos del Estado”.