La vicepresidenta Cristina Kirchner y el jues federal Claudio Bonadio se enfrentaron en varias oportunidades y mantuvieron una tensa relación durante los últimos años.
El magistrado, quien falleció este martes, encabezaba la mayoría de las causas en contra de la exmandataria y de hecho había pedido su prisión preventiva, que nunca entró en vigor a causas de los fueros que posee, primero como senadora y ahora como vicepresidenta.
Cristina, en su libro Sinceramente, le dedica unas líneas a Bonadio donde lo tilda de “Sicario”: “La causa de encubrimiento, AMIA II, se inició en el año 2000, luego de la declaración de [Claudio] Lifschitz, y estuvo paralizada durante años, hasta que el juez a cargo, nada menos que el sicario Claudio Bonadio, fue apartado por su inacción manifiesta y denunciado por la propia Cámara Federal que decidió su apartamiento”.
Por otro lado, en medio de este vínculo complicado, hubo un episodio que se destacó entre los demás. En agosto de 2015, Cristina Kirchner, entonces presidenta, dijo en medio de una cadena nacional: “No le tengo miedo a ningún juez pistolero, mafioso, o extorsionador”.
Los comentarios de la exmandataria hacían alusión al episodio protagonizado por el juez en 2001, quien mató a dos delincuentes en un tiroteo durante un intento de robo. Entonces, Bonadio no se quedó callado y le contestó a través de los medios: “Me llaman juez pistolero y fue en defensa propia y de terceros, a mi amigo le habían disparado en la espalda”.
