Milagros Salinas tiene 21 años y hace unos días logró su título secundario en medio del aislamiento obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional. Su sueño es ser maestra jardinera, por lo que vende en su casa productos de limpieza para pagar sus estudios.
“En febrero, con unos ahorros logrados por un trabajo que realicé de servicio doméstico, invertí dinero en estos productos que vendo en mi casa. La ganancia me ayuda para continuar con mi formación”, contó.
La necesidad de progreso
La historia de Milagros no es fácil, según ella misma cuenta. Proviene de una familia humilde y de bajos recursos, su madre trabaja en servicio doméstico y su padre en una empresa de productos de limpieza. Tiene cuatro hermanos, entre ellos, una menor con discapacidad.
“Desde que nació mi hermana Isaura, todo cambió en mi vida. Ella padece encefalopatía crónica no evolutiva y esa discapacidad hizo que mi madre se abocara de lleno a ella y yo me hiciera cargo del resto de mis hermanos y de la casa. Por ello, mi infancia no fue fácil, menos aún, mi adolescencia. Dejé todo para suplantar a mi mamá, que se ocupaba de mi hermana”, comentó Milagros.

Así fue como tuvo que abandonar el secundario para afrontar otras responsabilidades, entre ellas, la de salir a trabajar a los 17 años para traer más dinero a la casa. “Repetí dos veces tercer año porque no podía estudiar y atender a mi familia, y entonces fue cuando decidí abandonar y salir a buscar dinero. Trabajé en servicio doméstico y cuidando niños y con esa plata ayudaba a mis padres”, contó.
El tiempo pasó y Milagros seguía con ganas de estudiar, necesitaba cerrar esa etapa. Ya con sus hermanos criados y su familia más estabilizada, decidió inscribirse en el CENS 3-432 de Las Heras, donde, finalmente, alcanzó su título secundario.
Si bien en el 2018 completó sus estudios, hace unos días rindió su última materia, Sistema de Información Contable II (SIC), mediante la modalidad virtual y en plena cuarentena.
“No puedo creer estar viviendo esta etapa. Realmente, fue todo tan costoso que me siento feliz de haber logrado tanto. Ese título era lo que ansiaba porque es mi pasaporte para continuar con mi otro sueño, que es ser maestra jardinera”, manifestó.

Sobre su experiencia de rendir en cuarentena, la joven dijo: “La modalidad de examen fue completamente novedosa y desconocida respecto de la metodología tradicional, sin embargo, pese a los nervios y miedos para enfrentar la prueba, lo logré”.
“A través de los teléfonos celulares y mediante correo electrónico rendí el examen. La logística fue preparada por las mismas autoridades del establecimiento de manera tal que se basara en una prueba en la que yo pudiera acreditar todos los conocimientos adquiridos”, comentó Milagros.
Pero Mili no se quedará sólo con su título secundario sino que irá por más. Lo cierto es que ahora se encuentra cursando en forma virtual la carrera de Auxiliar de Maestra Jardinera. La idea, a futuro, es seguir el profesorado.
“La venta de los productos me ayuda para solventar los gastos que se vienen en materia de educación. Por ahora, estudio en casa, sin trasladarme en micro, con lo que me ahorro bastante dinero, pero la idea es conseguir un mejor trabajo para continuar estudiando. Apelo a la solidaridad de todos los mendocinos. Un trabajo estable sería lo ideal”, expresó.

En busca de la segunda oportunidad
Desde hace casi dos meses, los estudiantes del país no asisten a las clases por el aislamiento obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional. Realizan tareas en casa, mediante clases virtuales,y así avanzan con sus conocimientos.
El caso de Milagros es semejante al de unos 20.000 jóvenes y adultos que se encuentran culminando sus ciclos educativos bajo la modalidad de CENS. Se trata de alumnos que, por diferentes razones, no terminaron sus estudios y los completan mediante este sistema.

“Hay una preocupación muy especial, con seguimientos cercanos. Eso lleva a que los jóvenes y adultos puedan terminar lo que les quedó pendiente en su infancia o adolescencia, pudiendo de esa manera, encontrar en estos lugares, una segunda oportunidad para cumplir un objetivo personal o logrando sumar un plus en su hoja de vida”, aseguró Mariana Caroglio, directora de la modalidad de Educación Permanente de Jóvenes y Adultos.
