El Campo de Instrucción El Plumerillo –ubicado en el departamento de Las Heras, Mendoza-, fue el lugar donde el General San Martín preparó a más de cinco mil patriotas para ser parte del Ejército de los Andes. La mayoría de los mendocinos conocen el sitio porque era una excursión obligada para los estudiantes de las escuelas primarias. Sin embargo, a mediados de febrero, la Municipalidad de Las Heras lanzará una propuesta que le permitirá a las familias de la provincia y a los turistas vivir en carne propia lo que esos miles de soldados sintieron mientras eran entrenados en artillería, infantería, caballería y logística.
Bajo un estricto protocolo ante la presencia del Covid-19, se podrá acampar en el lugar pasando la noche a la luz de las estrellas –y también de las velas, que era la iluminación de la época- y saborear los guisos que comían el General y sus tropas por ese entonces.
Hugo Moreno, encargado del Campo Histórico El Plumerillo, señaló que la actividad se realizará en grupos reducidos y siguiendo las recomendaciones sanitarias, pero que permitirá a los visitantes retroceder en el tiempo y ser parte de ese relato épico sobre la hazaña del General San Martín en los momentos previos a la partida del ejército libertador.

Moreno indicó que la idea surgió por iniciativa de la Dirección de Turismo de esa comuna y tras el éxito que tuvo la obra de teatro “El Ejército nacido en Cuyo, los que hicieron Patria”, que se realizaba en el lugar y solía tener funciones nocturnas con una gran convocatoria.
“Durante cuatro años, la obra fue vista por más de 36.000 personas. Ahora surge esta nueva propuesta de la mano de nuestro director de Turismo, Rodrigo Pérez Esquembre. La actividad tendrá sorpresas muy emotivas para quienes la vivencien”, indicó el funcionario municipal y agregó que el acampe se realizará en compañía del personal del sitio histórico que guiará a los visitantes durante esa experiencia.
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El Plumerillo tras el confinamiento
Por la pandemia de coronavirus y el confinamiento obligatorio impuesto por la Presidencia, el Campo Histórico también debió cerrar sus puertas. Sin embargo, el equipo del lugar, integrado por 25 personas, trabajó en su reestructuración para ofrecer un mejor recorrido a los visitantes tras la reapertura.
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“Durante la cuarentena se hizo un trabajo de reestructuración importante. Toda la mano de obra estuvo a cargo de quienes integramos el equipo, somos unas 25 personas, en su mayoría todos jóvenes. Así, hoy tenemos nuevas zonas habilitadas, lugares que antes no se podía recorrer porque no eran seguros, como por ejemplo una barraca”, señaló orgulloso Moreno, quien dijo que su co-equiper, el historiador Roberto Tripolone, “ha tenido mucho que ver con la revalorización del Campo”.

El sitio, declarado en 1941 como Monumento Histórico Nacional, está ubicado en Independencia y Lisandro Moyano, de Las Heras. Los horarios de visita son todos los días de 8.30 a 17. El recorrido es con guía, la entrada es gratuita y tiene un protocolo de ingreso, por lo tanto, los grupos son reducidos. Para más información escribir a sitioshistoricos@lasheras.gob.ar
¿Qué pasó en El Plumerillo hace más de 200 años?
La creación del Ejército de los Andes se conformó con parte del Ejército del Norte, del Litoral y con la incorporación de civiles, gauchos, mestizos, esclavos liberados, nativos y voluntarios de todas las clases sociales, predominando los sectores populares. Todos recibieron adiestramiento militar en los cuarteles de El Plumerillo.
De acuerdo a la publicación “Monumentos y lugares históricos relacionados con la gesta Sanmartiniana”, editada en 1990 por la Dirección de Patrimonio de Mendoza, San Martín eligió ese terreno salitroso que se prestaba por su aspecto llano y que consideró ideal al fin que perseguía. De esta manera, en 1816, se instaló el campamento de preparación del Ejército de los Andes en tierras que pertenecían a Francisco de Paula de la Reta. El general pidió a los vecinos de la región que colaboraran con cueros, horcones o palos de sauce, con cañas y tapiales aperados para levantar el campamento.
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“El histórico campo de instrucción fue delineado por el ingeniero Álvarez Condarco, quien lo construyó en forma de galpones con techo de espadaña, divididos por compañías, con departamento para jefes y oficiales, guardias y cocinas, que fueron ampliadas de acuerdo con las necesidades”, según indica la publicación.
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Y cita a Gerónimo Espejo, un cronista de la época que vio cómo lo construían y hasta vivió en él: “Su línea arquitectónica se componía de cuarteles, construidos con adobe, y que, dando vista al naciente, tenían en su centro una gran plaza de cuatro o cinco cuadras de extensión, en donde la tropa practicaba los ejercicios doctrinales. A retaguardia de esta línea de cuarteles se encontraban los alojamientos destinados a jefes y oficiales, las cocinas y demás dependencias. A la derecha de este cañón de galpones se acuartelaron los cuerpos, y el flanco derecho de esta línea y formando martillo con frente al Sur, recibieron su alojamiento los cuatro escuadrones del Regimiento de Granaderos a Caballo. Con vista al poniente y rematando la gran plaza, levantóse un paredón de más de cien varas de largo con doble fila de tapial para formar su espesor y fue allí donde se organizó el tiro al blanco”.

Siguiendo el relato de la publicación de la Dirección de Patrimonio, el 5 de enero de 1817, en el campamento fue jurada solemnemente la Bandera de los Andes y, el 18, el Ejército inició su partida hacia Chile. El campamento fue desarmado una vez que la revolución logró triunfar en el vecino país trasandino. Muchos de los materiales que se utilizaron en su construcción fueron devueltos a los vecinos que los prestaron y el resto fue donado a los más necesitados para que se construyeran sus propias viviendas.
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En 1890, se colocó una modesta pirámide con los escudos de Argentina, Chile y Perú. Desde entonces se llamó a aquel lugar “el potrero de la pirámide”. El 17 de agosto de 1932, al cumplirse 82 años de la muerte del General San Martín, el Banco de Mendoza cedió al Ministerio de Guerra cuatro hectáreas de tierra cercana al antiguo campamento tomando como centro la pirámide. “El Gobierno de Mendoza cercó el terreno y construyó en su frente un portón alegórico colocando a uno y otro lado un cañón de los utilizados por el Ejército de los Andes”, asevera la publicación.
De esta manera, la nueva propuesta del municipio lasherino en el Campo Histórico El Plumerillo no solamente permitirá al visitante recrearse sino también vivir una experiencia pedagógica que le permitirá viajar al pasado.

