Frente al pedido de las empresas de servicio eléctrico para rever y actualizar el cuadro tarifario, el Estado tiene la oportunidad de poner en la mesa de negociaciones situaciones que se fueron dando durante los últimos meses y que, por ejemplo, pusieron a Edemsa –la principal prestadora de la provincia– en la mira por sus manejos administrativos y contables.
De todos modos, el cálculo y la decisión no se tomarán a base de una firma en particular. Pero sí sirve para establecer parámetros claros sobre cuáles son las contraprestaciones que deben cumplir las compañías; en especial, en materia de inversiones y en la calidad del servicio ofrecido.
Como la tarifa de la energía eléctrica es uno de los pocos puntos en los cuales el Gobierno provincial puede darle pelea a la inflación, el objetivo es lograr un equilibrio que no impacte profundamente en los consumidores, que contemple las necesidades empresarias y, sobre todo, sea justo y acorde al servicio que reciben los mendocinos.