Uno de los soldados que participó del operativo para capturar a Osama Bin Laden, Robert O’Neill, reveló a través de su libro “The Operator” cómo fueron los últimos minutos de vida del terrorista más buscado por Estados Unidos.

El soldado veterano de 41 años miembro de los Navy SEALs, publicó un libro en el cuenta el momento en que “apretó el gatillo y disparó” contra Bin Laden.

“El nuevo libro detalla la noche histórica de 2011 en la que asaltó el complejo de alta seguridad en Abbottobad, Pakistán”, detalla un artículo publicado por el portal británico Daily Mail.

Según el portal, el soldado dijo en ese momento: “¡Carajo!, estamos aquí, esa es la casa de Bin Laden. Esto es genial. Probablemente no vamos a vivir, pero esto es histórico y voy a saborearlo”.

Los soldados pasaron por salas llenas de mujeres y niños y subieron por una escalera después de abrir otra puerta.

 

“Nos habían dicho que debíamos esperar que Khalid bin Laden, el hijo de 23 años de Osama, estuviera allí, armado y listo, la última línea de defensa de su padre”, escribió el soldado. “Si encuentras a Khalid -nos dijeron- Osama está en el siguiente piso”, agregó.

Uno de los soldados SEALs le dijo “Khalid, ven” tanto en las lenguas árabes como en urdu. El hijo de Bin Laden dijo “¿qué?” antes de que le dispararan en la cabeza.

O’Neill escribió: “Nuestra táctica decía que debíamos esperar más compañeros, pero necesitábamos llegar allí”.

Siguió: “Y entonces tuve una idea tan clara que fue como una voz en mi cabeza. Estoy cansado de preocuparme por eso, vamos a acabar. No era valentía, era más como fatiga”.

Más adelante, se encontró con Bin Laden “más alto y delgado de lo que esperaba, con la barba más corta y el pelo más blanco”. Un mujer se interpuso entre el SEAL y Bin Laden, pero O’Neill “no vaciló” y le disparó dos veces.

“La cabeza de Bin Laden se abrió al medio y él se cayó. Le disparé otra vez en la cabeza. Por seguridad”, agregó.

O’Neill fue criticado por el jefe de la “Naval Special Warfare Command” al sostener que violaba los códigos del grupo comando de élite, ya que caía en la “autoproclamación”.

Fuente: Clarín