Personas sin barbijo y con nulo distanciamiento social es la postal que de manera permanente se observa en la esquina de las calles Clark y Martínez de Rozas, en la Quinta Sección de la Ciudad de Mendoza. Allí funciona el Consulado de Bolivia y la mayor preocupación de los vecinos de la zona es la concentración que se genera desde la madrugada hasta pasado el mediodía.

“Hay gente desde la madrugada todos los días”, contó a El Sol uno de los vecinos que todas las noches ve como llegan mujeres con niños a esperar la apertura de la sede diplomática.

Entre quienes se encontraban este viernes en la puerta del consulado para solicitar documentación confirmaron que “se suelen juntar entre 30 y 40 personas mínimo todos los días”, comentó una mujer mientras hacía la fila, esperando que la atiendan. “Depende de la zona de donde venimos es a la hora a la que llegamos”, agregó.

“Vengo de Tupungato, así que salí con mis niños como a las 4.30 para poder estar acá a las 7”, sumó otra mujer que busca hacer ciudadana de Bolivia a su niña de un año.

Desorganización y falta de personal

Tanto los vecinos consultados como las personas que estaban esperando en la puerta del consulado para realizar algún trámite, recalcaron que el principal inconveniente está en la falta de organización de parte de las autoridades de la sede diplomática.

“Deberían darles turno u organizarlos de otra manera”, reclamó José Rodolfo Ferrer, quien vive cerca del consulado donde solo se atienen alrededor de 10 a 15 personas por día por orden de llegada. Esta situación provoca que aquellos que necesitan hacer un trámite se instalen en las cercanías de la esquina desde la madrugada para intentar asegurarse que a la mañana siguiente les den respuesta a su requerimiento.

“Hemos visto llegar camionetas con colchones en la parte de atrás para que la gente pueda dormir en la madrugada”, dijo Verónica, otra vecina.

Las quejas no son exclusivas de los vecinos. “Es la tercera mañana que tengo que venir por el mismo trámite, porque  no hay autoridades, siempre falta algo o atienden una cantidad limitada de personas”, contó indignado un ciudadano boliviano.

Bolivia celebró elecciones presidenciales en octubre del año pasado, por lo que desde fines del 2020 el consulado ubicado en Mendoza se encuentra sin autoridades diplomáticas designadas por el nuevo gobierno.

Ante la consulta de El Sol, la única persona que está realizando tareas administrativas en la sede,solo contestó de manera evasiva que “esperan que la semana que viene llegue el nuevo personal para hacerse cargo”.

Los vecinos, lejos de estar molestos con quienes no ven otra opción que pernoctar en la vereda para que su gobierno les de respuesta a sus trámites, están preocupados en mayor medida por el incumplimiento de las medidas sanitarias relacionadas al COVID 19. “No hay distanciamiento social alguno y la mayoría no usa barbijo”, describe Francisco.

“Nos juntamos con autoridades de la municipalidad de la Ciudad de Mendoza hace unos 15 o 20 días”, agrega quien vive en la casa que comparte medianera con el consulado. “Estamos muy preocupados, no es lugar para que esa gente esté ahí. Llegan con niños y no tienen ni siquiera un cesto para depositar los pañales de las criaturas. Entonces al otro día tenemos los pañales tirados en la vereda o la acequia”, apunta.

Si bien se ha reforzado la presencia de preventores y móviles de la policía que pasan más seguido de noche, los vecinos piden que “el consulado se haga cargo y organice mejor el tema de los turnos y la atención. Y habilitar un lugar para que la gente pueda pasar la noche cómoda, sin estar en la vereda, y con acceso a un baño”, añadió un vecino de la casa que se ubica en la esquina noroeste.