El crimen de Carlos Matías Guajardo (29), ocurrido la madrugada de este domingo en el barrio Nueva Generación, volvió a encender la alarma por los enfrentamientos por tema de drogas en la triple frontera entre Godoy Cruz, Luján y Maipú.

La víctima, sindicada por los detectives policiales al narcomenudeo en la zona, estuvo sospechado de protagonizar un conflicto por disputa de territorios de venta a mediados del año pasado. 

Fue entre abril y mayo cuando se registraban casi a diarios numerosas detonaciones de arma de fuego, correspondientes a las balaceras entre las bandas que intentaban tomar el poder del sector.

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Los cruces dejaron heridos por balas perdidas y casas baleadas, lo que despertó las quejas de los vecinos, principalmente desde el Procrear Maipú, ubicado frente la zona de “guerra”.

En su momento, la escalada de violencia fue tal, que se colocó a pocos metros un puesto fijo de Infantería y se realizaron varios operativos de prevención. Esas medidas, lograron menguar los enfrentamientos armados en el lugar. 

Lo cierto es que las averiguaciones de los pesquisas sostenían que eran tres los cabecillas de las bandas que operaban en el conjunto de barriadas comprendida por el Nueva Generación, Unión Fuerza y Renacer: se trataba del Samu, el Lulo y el Mati, tal como lo reveló un informe publicado por El Sol.

Este último fue quien perdió la vida tras recibir varios impactos de bala en su cuerpo. Fueron dos sujetos a bordo automóvil gris quienes alrededor de la 1.30 lo interceptaron en la avenida Juan B. Justo y le dispararon en aproximadamente siete oportunidades, en lo que fue un claro ajuste de cuentas para los investigadores.

Guajardo fue trasladado en un vehículo particular hasta el Hospital Parossien, donde los médicos poco pudieron hacer ante las diversos balazos que presentaba en el pecho, por lo que murió minutos después de ingresar a la guardia.

Horas después, un grupo de sujetos se dirigió hasta una vivienda del Nueva Generación, le efectuaron disparos y la prendieron fuego. El ataque habría sido en represalia por el asesinato del Mati y el domicilio correspondería a los presuntos autores del hecho de sangre, indicaron fuentes policiales.