La Administración Nacional de Medicamentos (ANMAT) suspendió de manera preventiva y ordenó el retiro del mercado de todos los medicamentos que tengan como principio activo la ranitidina.
En España, este compuesto químico se sacó del mercado hace más de un año. Es que según reportan los medios de ese país, desde el 2019 se comprobó la presencia de una sustancia que ha sido clasificada como probable carcinógeno (nitrosaminas) tras varios estudios en animales, afirman los especialistas.
Ver también: Suspendieron la venta de la ranitidina en todo el país
La ranitidina es un eficaz inhibidor de la producción de ácido gástrico que en muchos países se vende sin receta o prescripción médica.
Las personas la suelen consumir para prevenir y tratar los síntomas de la pirosis, también conocida como acidez, asociada con indigestión ácida y con un sabor agrio en la garganta o la boca.
Pertenece a una clase de medicamentos llamados bloqueadores H 2. Reduce la cantidad de ácido producido en el estómago. Alivia los síntomas del reflujo gastroesofágico.
Su mayor efecto se produce a entre los 20 y 30 minutos luego de haber sido ingerido.
Otro de los usos de este medicamento se relaciona con la prevención y tratamiento de hemorragias del aparato digestivo superior y para prevenir las úlceras provocadas por el estrés, el daño provocado por el uso de medicamentos antiinflamatorios sin esteroides y por la aspiración del ácido estomacal durante el uso de anestesia.
Dentro de los efectos secundarios que presenta, se destacan:
- Dolor de cabeza (cefalea)
- Estreñimiento
- Diarrea
- Malestar estomacal
- Vómitos
- Dolor de estómago
Su origen se remonta a la década del 60. Hasta los años 90 fue uno de los medicamentos más utilizados y más prescritos del mundo. Su uso desde entonces ha disminuido considerablemente y sus reemplazos más conocidos son el omeprazol, pantoprazol o lansoprazol, todos ellos fármacos con distintas variantes del benzimidazol.
